Fuente: CBC News/ RCI

CALGARY, Canadá — El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, llegó ayer miércoles a Canadá para una visita de tres días, en momentos en que su país enfrenta una nueva oleada de devastadores ataques aéreos rusos y su gobierno reclama un mayor respaldo internacional para reforzar sus defensas.
Zelenskyy aterrizó en Calgary durante la noche del miércoles, acompañado por su esposa, Olena Zelenska. Ambos fueron recibidos en el aeropuerto por varios funcionarios canadienses, entre ellos la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, antes de abandonar el lugar en un vehículo oficial.
El mandatario ucraniano permanecerá en Canadá hasta el viernes y tiene previsto participar en actividades en Calgary, Toronto y North Bay.
El jueves por la mañana se reunirá con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en Calgary y posteriormente se dirigirá a Banff, en Alberta, donde tiene previsto intervenir en una reunión del gabinete federal canadiense.
Carney afirmó que la visita demuestra el liderazgo continuado de Canadá en el respaldo a Ucrania y su compromiso con una paz “justa y duradera”.
Defensa, energía y cooperación económica
Según la oficina del primer ministro, las conversaciones entre ambos mandatarios estarán centradas en varias prioridades compartidas, entre ellas el fortalecimiento de la cooperación en defensa, economía y energía.
También se abordará el impacto humano de la guerra iniciada por Rusia contra Ucrania y los estrechos vínculos existentes entre las poblaciones de ambos países.
La visita representa el primer viaje de Zelenskyy a Canadá en casi un año. Su última visita tuvo lugar en diciembre, cuando se reunió con Carney en Halifax antes de viajar a Estados Unidos para participar en conversaciones relacionadas con los esfuerzos para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Carney, por su parte, visitó Kyiv el pasado agosto, durante su primera visita oficial a Ucrania. En aquella ocasión reafirmó el respaldo canadiense al Gobierno ucraniano y anunció detalles de una ayuda militar adicional de 2.000 millones de dólares canadienses.
Un viaje marcado por los ataques con drones
El desplazamiento de Zelenskyy hacia Canadá estuvo marcado también por la guerra aérea que afecta a Europa oriental.
El martes, el vuelo que debía trasladar al presidente ucraniano desde Moldavia hacia Noruega sufrió un retraso después de que las autoridades moldavas cerraran temporalmente el espacio aéreo del país debido a una incursión de drones.
La policía moldava informó que un dron ruso se estrelló en un campo de girasoles cerca de una localidad del distrito de Riscani. El incidente provocó cuatro incendios, aunque no se registraron heridos.
El portavoz del Gobierno moldavo, Dumitru Ciorici, explicó el miércoles que el espacio aéreo fue cerrado temporalmente como medida de protección para las aeronaves que se encontraban sobre el territorio del país. La decisión provocó el retraso de tres vuelos, incluido el que transportaba a Zelenskyy.
Ucrania exige una respuesta internacional más contundente
La llegada del presidente ucraniano a Canadá se produce mientras Kyiv enfrenta una intensa campaña de ataques aéreos y solicita a sus aliados más sistemas de defensa antiaérea.
Zelenskyy ha criticado recientemente lo que considera una respuesta insuficiente de la comunidad internacional ante el incremento de los ataques rusos contra zonas civiles de Ucrania.
“Desafortunadamente, ha habido muy poca respuesta de la comunidad internacional a estos ataques, que están cobrando vidas prácticamente todos los días”, afirmó antes de viajar a Canadá.
El mandatario ucraniano advirtió además que Moscú no debería llegar al invierno creyendo que puede continuar utilizando misiles y drones contra Ucrania sin afrontar consecuencias.
La presión sobre los aliados occidentales se produce en un contexto en el que líderes europeos sostienen que Rusia continúa ampliando la dimensión de la guerra y elevando la intensidad de sus ataques.
Carney endurece su mensaje hacia Putin
La visita también coincide con un mensaje cada vez más directo del primer ministro canadiense hacia el presidente ruso, Vladimir Putin.
La semana pasada, Carney afirmó que, si Putin participa en la próxima cumbre del G20 en Miami, su mensaje será claro: Rusia debe retirarse de Ucrania, devolver el territorio ocupado y poner fin a una guerra que, según el primer ministro canadiense, está provocando decenas de miles de bajas rusas cada mes.
El encuentro entre Carney y Zelenskyy adquiere así una importancia que trasciende la relación bilateral. Para Kyiv, Canadá sigue siendo un aliado clave en materia de asistencia militar y diplomática; para Ottawa, la guerra de Ucrania constituye una prueba de su compromiso con la seguridad europea y con el orden internacional basado en reglas.
La agenda del presidente ucraniano en Canadá buscará, por tanto, mantener el respaldo político y militar canadiense mientras Ucrania intenta fortalecer sus defensas frente a una campaña de bombardeos que continúa causando víctimas y destrucción en todo el país.