Fuente: CBC News/RCI/The Canadian Press

Edmonton, Alberta, 24 de julio de 2026. La autoridad electoral de la provincia canadiense de Alberta confirmó que una iniciativa ciudadana que propone convocar un referéndum sobre la independencia de la provincia reunió el número suficiente de firmas válidas exigidas por la legislación provincial. Sin embargo, el proceso permanece suspendido a la espera de una decisión judicial que definirá si la propuesta puede continuar su curso.
En un comunicado, Elections Alberta informó que el jefe electoral de la provincia, Gordon McClure, concluyó que la petición cumplió con los requisitos legales tras el proceso de verificación realizado entre el 6 y el 23 de julio. No obstante, aclaró que cualquier paso posterior queda paralizado hasta que el Tribunal de Apelaciones de Alberta resuelva los recursos presentados sobre la legalidad de la iniciativa.
Más de 222.000 firmas verificadas
La campaña fue impulsada por el grupo Stay Free Alberta, que aseguró haber presentado cerca de 302.000 firmas, muy por encima del mínimo de casi 178.000 requerido por la legislación provincial.
Tras el proceso de revisión, Elections Alberta contabilizó 279.337 firmas válidas. Mediante un sistema de muestreo estadístico aleatorio, la autoridad electoral determinó que 222.597 firmas cumplían los requisitos establecidos para respaldar la iniciativa.
Entre las principales causas de rechazo de firmas figuraron direcciones incompletas, declaraciones de elegibilidad sin completar, errores en las declaraciones de los recolectores de firmas y el uso de direcciones postales en lugar de direcciones de residencia física, como exige la normativa.
Una batalla judicial en curso
La petición fue presentada a comienzos de mayo, pero apenas dos semanas después un juez del Tribunal del King’s Bench de Alberta anuló el proceso al considerar que el jefe electoral había cometido un error de derecho al autorizar la iniciativa sin tomar en cuenta una decisión judicial previa que señalaba que una eventual separación de Alberta podría vulnerar los derechos derivados de los tratados firmados con los pueblos indígenas.
Tanto el Gobierno de Alberta como Stay Free Alberta apelaron ese fallo.
Posteriormente, en junio, otro juez permitió que el proceso de verificación de firmas continuara mientras se resuelven las apelaciones, aunque prohibió que los resultados fueran remitidos al ministro de Justicia provincial, paso necesario para activar formalmente el mecanismo constitucional que podría conducir a un referéndum.
El debate sobre la permanencia en Canadá
La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, ya convocó para el 19 de octubre un referéndum provincial que incluirá varias preguntas, entre ellas si los habitantes desean permanecer dentro de Canadá o iniciar el proceso para celebrar una segunda consulta, esta vez vinculante, sobre una eventual separación.
Smith ha señalado que el creciente apoyo tanto a la iniciativa independentista promovida por Stay Free Alberta como a otra campaña favorable a la permanencia en la federación canadiense influyó en la decisión de incorporar una pregunta sobre el futuro constitucional de Alberta en la consulta de octubre.
Investigación por presunta filtración de datos
El proceso de verificación también incorporó medidas adicionales de seguridad tras una presunta filtración de datos del padrón electoral ocurrida en abril.
Según Elections Alberta, la información aparentemente provenía de una lista oficial de electores obtenida legalmente por el Republican Party of Alberta, la cual contenía varios nombres ficticios —conocidos como seeded names— introducidos deliberadamente para facilitar la detección de filtraciones.
La autoridad electoral informó que ninguno de esos nombres ficticios apareció entre las firmas presentadas por Stay Free Alberta, lo que descarta, por ahora, que la petición se haya apoyado en registros provenientes de esa lista.
El Republican Party of Alberta ha indicado que está colaborando con la investigación para esclarecer cómo la base de datos llegó a manos de terceros.
Un debate con repercusiones nacionales
La validación de las firmas representa un nuevo capítulo en el creciente debate sobre el futuro político de Alberta, una provincia donde sectores del movimiento conservador han intensificado sus críticas al Gobierno federal y reclaman una mayor autonomía frente a Ottawa.
Aunque el proceso continúa condicionado por las decisiones de los tribunales, el caso mantiene una fuerte atención política tanto dentro de Canadá como a nivel internacional, al reavivar el debate sobre los mecanismos legales para una eventual secesión de una provincia canadiense y sus implicaciones constitucionales, económicas e indígenas.