Fuente: Innovation, Science and Economic Development Canada

Saint Catharines, Ontario — 3 de septiembre de 2026. El Gobierno de Canadá anunció un nuevo paquete de 7,500 millones de dólares canadienses destinado a apoyar a trabajadores y empresas afectados por los aranceles impuestos por Estados Unidos, en una nueva respuesta de Ottawa a las crecientes tensiones comerciales entre ambos países.
La ministra de Mujeres e Igualdad de Género y secretaria de Estado para Pequeñas Empresas y Turismo, Rechie Valdez, presentó las medidas durante una visita a Saint Catharines, acompañada por el diputado federal Chris Bittle.
El paquete busca proporcionar liquidez a las empresas, proteger puestos de trabajo, facilitar la capacitación de trabajadores y ayudar a las compañías canadienses a diversificar sus mercados ante las dificultades provocadas por los aranceles estadounidenses.
Según el Gobierno de Canadá, estas nuevas medidas se suman a los cerca de 25.000 millones de dólares en apoyos que Ottawa ha destinado desde la entrada en vigor de los aranceles estadounidenses.
$1.500 millones para pequeñas y medianas empresas
Uno de los principales componentes del nuevo programa será una inversión adicional de 1.500 millones de dólares a través de la Regional Tariff Response Initiative, administrada por las agencias federales de desarrollo regional.
Los fondos estarán destinados principalmente a pequeñas y medianas empresas que enfrentan dificultades relacionadas con los aranceles, incluyendo necesidades inmediatas de liquidez.
El Gobierno también ampliará el acceso a los programas relacionados con aranceles del Business Development Bank of Canada (BDC), reduciendo de 1 millón a 1 millón de dólares el requisito mínimo de ingresos para los solicitantes.
Además, se creará una nueva línea de liquidez de 500 millones de dólares dentro del programa Pivot to Grow de la BDC, destinada a ayudar a las empresas a afrontar problemas inmediatos de flujo de caja.
Otros $2.000 millones para diversificar la economía
Ottawa también anunció la creación del Canada Strong Diversification Fund, dotado de 2.000 millones de dólares adicionales, para respaldar proyectos empresariales que puedan ponerse en marcha rápidamente y que contribuyan a mantener las inversiones y la capacidad productiva.
El nuevo fondo será administrado mediante el Strategic Response Fund, que el Gobierno utiliza para apoyar a empresas que enfrentan perturbaciones comerciales y fortalecer sectores considerados estratégicos para la economía canadiense.
La estrategia pretende reducir la vulnerabilidad de Canadá frente a las interrupciones comerciales y estimular nuevas inversiones privadas, cadenas de suministro nacionales y empleos cualificados.
$3.500 millones para trabajadores y empleadores
El paquete incluye además 3.500 millones de dólares en nuevas medidas de respuesta rápida para trabajadores y empleadores.
Las iniciativas permitirán ampliar temporalmente determinadas flexibilidades del seguro de desempleo (EI) para facilitar el acceso a apoyo de ingresos a los trabajadores afectados.
También se financiarán nuevos programas de capacitación en el lugar de trabajo y mejoras en Job Bank, con el objetivo de ayudar a los trabajadores a encontrar nuevas oportunidades laborales.
Para las empresas se pondrá en marcha el Workforce Retention and Retraining Program, diseñado para ayudar a mantener a los empleados durante períodos de dificultades económicas y facilitar su capacitación para nuevas funciones.
El Gobierno también anunció nuevas flexibilidades para el programa de préstamos destinados a grandes empresas afectadas por los aranceles, administrado por la Canada Enterprise Emergency Funding Corporation.
Canadá mantiene sus contramedidas comerciales
El anuncio se produce mientras Canadá mantiene varias medidas arancelarias de represalia contra productos estadounidenses.
Ottawa señala que las contramedidas tienen como objetivo proteger a trabajadores, productores y fabricantes canadienses frente al impacto de los aranceles estadounidenses y mejorar su posición competitiva dentro del mercado nacional.
Entre los productos estadounidenses sometidos actualmente a aranceles de represalia del 50% se encuentran determinados productos de acero y aluminio, además de muebles y prendas de vestir. Otros productos, como electrodomésticos, productos lácteos —incluido el queso—, pescado y mariscos y determinados derivados del acero y aluminio están sujetos a aranceles del 25%.
Las contramedidas canadienses sobre otros productos, incluidos los automóviles, continúan vigentes, mientras que el Gobierno mantiene un mecanismo de remisión de aranceles para evaluar solicitudes de alivio excepcional.
Una estrategia de mayor independencia económica
La ministra Rechie Valdez afirmó que el objetivo de Ottawa es proporcionar a empresas y trabajadores la capacidad necesaria para superar el período de incertidumbre y, al mismo tiempo, fortalecer la economía canadiense.
“Al apoyar a las empresas y a los trabajadores durante este período, estamos protegiendo la fortaleza económica de Canadá hoy y construyendo una economía más competitiva y resiliente para el futuro”, señaló Valdez.
El Gobierno considera que las actuales tensiones comerciales con Estados Unidos representan también una oportunidad para acelerar la diversificación económica canadiense y reducir la dependencia de un único mercado.
En este contexto, las nuevas medidas forman parte de una estrategia más amplia de soberanía económica, que busca aumentar la capacidad industrial del país, fortalecer las cadenas de suministro nacionales y posicionar a las empresas canadienses para competir en otros mercados internacionales.
La región del Niágara, donde se realizó el anuncio, es particularmente relevante por su fuerte actividad manufacturera y sus vínculos comerciales con Estados Unidos, por lo que las autoridades federales buscan que las nuevas ayudas permitan a las empresas preservar empleos, continuar invirtiendo y adaptarse a un entorno comercial internacional cada vez más incierto.