Fuente: The Canadian Press

Calgary, Alberta (26 de julio de 2026).-El costo del referéndum convocado por el gobierno de Alberta para el próximo 19 de octubre continúa generando controversia política, luego de que la oposición revelara que la provincia ha destinado al menos 365.000 dólares canadienses adicionales a campañas de comunicación y promoción relacionadas con la consulta, que incluye una pregunta sobre una eventual separación de Canadá.
El líder del opositor Nuevo Partido Democrático (NDP) de Alberta, Naheed Nenshi, afirmó que los nuevos gastos fueron identificados mediante una solicitud de acceso a la información. Según explicó, los contratos revisados contemplan pagos por aproximadamente 365.000 dólares canadienses para la producción y difusión de un mensaje televisado y de videos promocionales en redes sociales destinados a informar sobre el referéndum.
Nenshi sostuvo que, si los contribuyentes están financiando el proceso, el gobierno de la primera ministra provincial Danielle Smith debería presentar un desglose completo de todos los gastos asociados a la consulta.
«Es un costoso juego político de esta primera ministra y todos los habitantes de Alberta están pagando la factura», declaró el dirigente opositor.
Un referéndum con diez preguntas
El referéndum incluirá 10 preguntas, entre ellas una que consultará a los ciudadanos si Alberta debe permanecer en Canadá o iniciar el proceso para celebrar un segundo referéndum, esta vez vinculante, sobre la salida de la provincia de la Confederación canadiense.
Smith ha defendido la inclusión de esta pregunta argumentando que busca zanjar definitivamente el debate sobre el separatismo. Sin embargo, sus críticos sostienen que la mayoría de los habitantes de Alberta desea seguir formando parte de Canadá y que la consulta responde principalmente a presiones provenientes del sector independentista dentro del gobernante Partido Conservador Unido (UCP).
Costos en aumento
La controversia se suma a otros gastos ya anunciados por el gobierno provincial. Alberta informó previamente que destinará hasta 1,5 millones de dólares canadienses para un estudio económico sobre las posibles consecuencias de una eventual secesión.
Además, recientemente trascendió que la administración provincial invertirá más de 300.000 dólares canadienses en un sitio web destinado a promover el respaldo ciudadano a las propuestas sobre inmigración y reforma constitucional que también serán sometidas a votación, junto con la opción de permanecer dentro de Canadá.
Desde la oficina de Danielle Smith respondieron que el gobierno mantiene una posición oficial a favor de que Alberta continúe siendo parte del país.
En un comunicado, señalaron que es responsabilidad de la administración informar a la población sobre las implicaciones de las diez preguntas que aparecerán en la papeleta y aseguraron que la campaña de comunicación continuará en las próximas semanas.
El gobierno agregó que busca obtener un mandato sólido para impulsar políticas migratorias más sostenibles y promover reformas constitucionales que otorguen a Alberta una mayor autonomía dentro de la federación canadiense.
Una elección de gran escala
Mientras tanto, Elections Alberta, el organismo encargado de organizar la consulta, indicó que el costo total del referéndum no podrá determinarse hasta después de la votación, ya que aún faltan por definirse gastos como la habilitación de los centros de votación.
La agencia ya inició una campaña de reclutamiento sin precedentes para contratar 60.000 trabajadores electorales, más de cuatro veces los aproximadamente 13.000 que participaron en las elecciones generales provinciales de 2023.
Aquellos comicios tuvieron un costo cercano a 37 millones de dólares canadienses, pero Nenshi advirtió que el gasto de este año será considerablemente mayor debido a nuevas normas impulsadas por el gobierno, entre ellas la obligación de realizar el conteo manual de las papeletas en un plazo máximo de 48 horas.
El líder opositor criticó que, mientras consultores y grupos de presión obtienen beneficios económicos del proceso, los ciudadanos enfrentan problemas más urgentes como el aumento del costo de vida y la saturación de los servicios de urgencias.
Asimismo, sostuvo que el gobierno de Smith probablemente avanzará con varias de sus propuestas sobre inmigración y reformas constitucionales independientemente del resultado del referéndum, recordando que algunas de ellas ya han sido respaldadas mediante leyes y resoluciones aprobadas por la Asamblea Legislativa.
La consulta del 19 de octubre es seguida con atención dentro y fuera de Canadá, ya que reabre el debate sobre el federalismo canadiense y el futuro de una de las provincias con mayor peso económico del país, en un contexto marcado por tensiones políticas sobre autonomía provincial, recursos naturales e inmigración.