Fuente: CBC News/RCI

Toronto (21 de julio de 2026).-A poco más de un año de la entrada en vigor de la Ley de Derechos de los Trabajadores de Plataformas Digitales en Ontario, representantes de los conductores y especialistas en relaciones laborales sostienen que la normativa no ha logrado garantizar condiciones de trabajo justas para quienes prestan servicios a través de aplicaciones como Uber, Lyft y otras plataformas de transporte y reparto.
La legislación fue presentada por el gobierno provincial con el objetivo de asegurar que los trabajadores de plataformas digitales recibieran, al menos, el salario mínimo por las horas trabajadas y contaran con mayores niveles de transparencia sobre su actividad. Sin embargo, quienes dependen de estas aplicaciones afirman que persisten importantes vacíos legales.
El tiempo de espera sigue sin remuneración
Una de las principales críticas apunta a que el salario mínimo solo se aplica al período comprendido entre la aceptación de un viaje y su finalización, dejando fuera el tiempo que los conductores permanecen disponibles esperando una nueva solicitud.
Earla Phillips, conductora de Uber y Lyft desde hace once años y vicepresidenta de la Rideshare Drivers Association of Ontario, explicó que ese tiempo de espera puede representar hasta el 50 % de una jornada laboral, lo que reduce considerablemente los ingresos reales.
A ello se suman los gastos que los propios conductores deben asumir, como combustible, mantenimiento, reparaciones, seguros y depreciación de sus vehículos.
Según Phillips, una vez descontados esos costos y considerando las horas no remuneradas, los ingresos efectivos pueden reducirse a aproximadamente un tercio del salario mínimo establecido en la provincia.
Expertos cuestionan la viabilidad económica del modelo
La investigadora Lucie Enel, asesora de investigación de la Federación de Trabajadores y Trabajadoras de Quebec y autora de una tesis doctoral sobre el trabajo de conductores y repartidores de Uber, coincide en que muchos trabajadores tienen dificultades para obtener ingresos suficientes.
Enel sostiene que la situación es especialmente complicada para quienes utilizan vehículos de gasolina, cuyos costos operativos siguen siendo elevados.
De acuerdo con sus investigaciones, numerosos conductores a tiempo completo trabajan entre 50 y 70 horas semanales para alcanzar un ingreso que les permita cubrir sus necesidades básicas.
Persisten las dudas sobre los algoritmos
Otro de los compromisos de la ley era ofrecer mayor transparencia respecto al funcionamiento de los algoritmos que asignan viajes y determinan la remuneración.
No obstante, Phillips asegura que, aunque los conductores ahora conocen el monto que recibirán antes de aceptar un viaje, siguen sin saber cómo se calcula esa cifra.
La representante describe el sistema como una «caja negra», donde trayectos prácticamente idénticos pueden generar pagos muy diferentes sin una explicación clara.
Por su parte, Enel compara el funcionamiento de las plataformas con el de un videojuego, en el que los conductores acumulan puntos para acceder a distintos niveles y beneficios, mientras intentan descifrar qué comportamientos son premiados por el algoritmo.
Esta incertidumbre, afirma, genera una importante carga psicológica, ya que muchos trabajadores temen que una disminución en su calificación pueda provocar la suspensión o desactivación de su cuenta.
Continúan como trabajadores autónomos
Aunque la legislación otorgó nuevos derechos a los trabajadores de plataformas digitales, no modificó su condición jurídica.
Los conductores continúan siendo considerados trabajadores autónomos, por lo que no tienen acceso a beneficios laborales como vacaciones pagadas, licencias parentales, planes de pensiones o cobertura por accidentes laborales.
Para Enel, este aspecto constituye la principal limitación de la normativa, ya que impide que estos trabajadores cuenten con una verdadera red de protección social.
Avances sindicales y diálogo con las plataformas
En paralelo, la investigadora destacó como un hecho histórico que la ciudad de Victoria, en Columbia Británica, se convirtiera hace un año en la primera del país donde conductores de Uber obtuvieron representación sindical formal, aunque considera que aún es pronto para evaluar el impacto de esa medida sobre sus condiciones laborales.
Consultada sobre las críticas, Lyft señaló que continúa trabajando con el gobierno de Ontario y con representantes de los conductores para mejorar la implementación de la ley.
Uber, en cambio, no había respondido a las consultas de Radio-Canadá al momento de la publicación del reportaje.
A pesar de los avances legislativos, conductores y expertos coinciden en que el modelo de trabajo en las plataformas digitales sigue planteando importantes desafíos en materia de remuneración, transparencia y protección laboral, un debate que continúa ganando relevancia en Canadá y en otros países donde la economía de plataformas mantiene un crecimiento sostenido.