Fuente: The Prime Minister’s Office – Communications

OTTAWA (28 de agosto de 2026). — El primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó este viernes sus condolencias por la muerte del rey Harald V de Noruega y destacó el legado del monarca, su papel en la vida nacional noruega y la relación histórica que mantuvo con Canadá.
En un comunicado difundido el 28 de agosto, Carney señaló que se une al pueblo noruego y a personas de todo el mundo para lamentar el fallecimiento del soberano, a quien describió como un monarca que dedicó su vida al servicio de Noruega.
Harald V llegó al trono en 1991, después de una trayectoria marcada por los acontecimientos históricos del siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando todavía era un niño, se vio obligado a vivir en el exilio junto con su familia. Regresó a Noruega en 1945 y posteriormente se convirtió en príncipe heredero en 1957.
Durante más de tres décadas como rey, Harald V encabezó la monarquía noruega en un periodo de importantes transformaciones sociales y políticas, procurando preservar las tradiciones de la institución al mismo tiempo que impulsaba una imagen más abierta y moderna de la Corona.
Carney destacó especialmente el papel desempeñado por el monarca en momentos de crisis nacional, cuando su presencia contribuyó a mantener la unidad de la sociedad noruega.
Un rey vinculado al deporte y al mar
Además de sus responsabilidades institucionales, Harald V tuvo una reconocida trayectoria como deportista y navegante.
El monarca representó a Noruega en tres ediciones consecutivas de los Juegos Olímpicos, entre 1964 y 1972, en la disciplina de vela. Posteriormente llegó a convertirse en campeón mundial, consolidando una faceta personal que mantuvo a lo largo de su vida.
Su pasión por la navegación contribuyó también a proyectar internacionalmente una imagen del monarca estrechamente vinculada con la tradición marítima de Noruega.
Una relación especial con Canadá
En su mensaje, Mark Carney subrayó la particular conexión de Harald V con Canadá, una relación que se remontaba a los años de la Segunda Guerra Mundial.
Durante el exilio de la familia real noruega, el entonces príncipe Harald visitó Toronto y Little Norway, la base de entrenamiento establecida en Canadá para soldados noruegos durante el conflicto.
Décadas después, ya como rey, Harald regresó al país junto con la reina Sonja para realizar una visita de Estado en 2002. El viaje incluyó actividades en Ontario, Terranova y Labrador y Nueva Escocia, reforzando los vínculos históricos y diplomáticos entre ambos países.
Carney recordó además que tuvo la oportunidad de reunirse personalmente con Harald V en Oslo en marzo de 2026, encuentro durante el cual, según el primer ministro canadiense, el monarca habló con especial afecto sobre los lazos entre Noruega y Canadá.
Un mensaje de solidaridad desde Ottawa
El primer ministro canadiense extendió sus condolencias a la reina Sonja, a la familia real noruega y al conjunto de la población del país escandinavo.
«Canadá lamenta con ustedes», afirmó Carney al cerrar su mensaje.
La muerte de Harald V supone la desaparición de una figura que durante décadas representó la continuidad de la monarquía noruega y acompañó a su país en un periodo de profundas transformaciones. Para Canadá, su fallecimiento también representa la pérdida de un monarca con vínculos históricos y personales con el país y con una relación especialmente estrecha con la comunidad noruega-canadiense.
El homenaje de Ottawa refleja además la dimensión internacional de la figura de H