Fuente: CBC News/RCI/The Canadian Press

OTTAWA, 15 de agosto de 2026.— El gobierno federal canadiense pidió a las provincias y territorios que se preparen para volver a colocar bebidas alcohólicas estadounidenses en los estantes de las tiendas, en caso de que Ottawa y Washington alcancen un acuerdo comercial que permita reducir de manera significativa los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos.
La solicitud se produce a pocos días de la entrada en vigor prevista de aranceles estadounidenses del 50 % sobre una amplia gama de productos canadienses, en un contexto de negociaciones todavía marcadas por importantes diferencias entre ambos países.
Fuentes conocedoras de las conversaciones citadas por CBC indicaron que Ottawa considera que un acuerdo con la administración del presidente Donald Trump todavía está lejos. El ministro responsable de las relaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, Dominic LeBlanc, mantuvo una reunión con los ministros provinciales y territoriales encargados del comercio para analizar la situación y las posibles concesiones que podrían ser necesarias para alcanzar un entendimiento con Washington.
El ministro de Economía de Quebec, Bernard Drainville, confirmó que las negociaciones continúan siendo difíciles y afirmó que, por el momento, no dispone de señales de que Trump vaya a aplazar la aplicación de los aranceles del 50 % prevista para la próxima semana.
El alcohol, los automóviles y los productos lácteos, en el centro de la negociación
Según las fuentes citadas, Ottawa habría explicado a las provincias que una reducción importante de los aranceles sectoriales estadounidenses podría exigir concesiones canadienses en algunos de los asuntos que la administración Trump considera prioritarios.
Entre ellos figuran los aranceles aplicados al sector automotor canadiense, el retiro de las bebidas alcohólicas estadounidenses de los establecimientos comerciales y las restricciones relacionadas con el acceso de productos lácteos estadounidenses al mercado canadiense.
La retirada de las bebidas alcohólicas estadounidenses de los estantes fue una de las primeras medidas adoptadas por Canadá en respuesta a las amenazas arancelarias de Washington.
Ahora, Ottawa estaría preparando a las provincias para revertir esa medida si forma parte de un eventual acuerdo comercial con Estados Unidos.
Quebec rechaza ceder en la gestión de la oferta
Uno de los principales puntos de tensión para Quebec es el sistema canadiense de gestión de la oferta, que regula sectores como los productos lácteos, los huevos y las aves de corral.
La primera ministra de Quebec, Christine Fréchette, dejó claro que su Gobierno considera que este sistema no debe convertirse en moneda de cambio dentro de las negociaciones con Washington.
Fréchette afirmó que la gestión de la oferta constituye una «línea que no se debe cruzar» porque es fundamental para proteger a los productores y transformadores de la provincia.
La dirigente quebequense defendió especialmente el modelo de granjas familiares frente al sistema estadounidense, caracterizado por explotaciones de mayor escala.
«No queremos adoptar un sistema al estilo estadounidense con grandes fábricas y el fin de las granjas familiares», sostuvo Fréchette, quien reivindicó la importancia de preservar la estructura productiva del sector agrícola de Quebec.
El presidente interino de los Productores de Leche de Quebec, Alain Brassard, respaldó la posición del Gobierno provincial y advirtió que lo que está en juego son principalmente explotaciones familiares, y no grandes corporaciones.
Fréchette también recordó que Quebec ya ha sufrido importantes consecuencias derivadas de la guerra comercial con Estados Unidos, particularmente en sectores como el aluminio, el acero y la madera.
Los sindicatos reclaman un plan de emergencia
La primera ministra quebequense también mantuvo reuniones con representantes sindicales de la Federación de Trabajadores y Trabajadoras de Quebec (FTQ) y de la Confederación de Sindicatos Nacionales (CSN).
La presidenta de la CSN, Caroline Senneville, pidió al Gobierno provincial establecer un plan para apoyar a los trabajadores y sectores que podrían resultar afectados por una nueva escalada arancelaria, especialmente la industria forestal y el sector cultural.
Senneville resumió la posición sindical con un llamado a esperar el mejor escenario, pero prepararse para el peor.
Negociaciones continúan en Washington
Mientras las provincias analizan las posibles consecuencias de un acuerdo o de una nueva escalada comercial, las conversaciones entre Canadá y Estados Unidos continúan directamente en Washington.
El ministro Dominic LeBlanc y la principal negociadora comercial de Canadá, Janice Charette, se encuentran en la capital estadounidense, donde han mantenido varias reuniones durante los últimos días con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
La delegación canadiense permanecerá en Washington durante el fin de semana para continuar las negociaciones.
El posible regreso del alcohol estadounidense a los comercios canadienses se perfila así como una de las eventuales concesiones que Ottawa podría considerar para obtener alivio frente a los aranceles de Washington. Sin embargo, la defensa del sistema de gestión de la oferta, especialmente por parte de Quebec, anticipa que cualquier acuerdo deberá superar importantes obstáculos políticos y económicos dentro de Canadá.