Fuente: CBC News /RCI

San Francisco (EE.UU.) (16 de julio de 2026).- Meta anunció la incorporación de una nueva herramienta de seguridad que notificará a los padres cuando detecte que un adolescente mantiene conversaciones con su asistente de inteligencia artificial que puedan indicar un riesgo de suicidio o autolesión, en medio del creciente escrutinio internacional sobre el impacto de la IA en la salud mental de los menores.
La nueva función estará disponible para las familias que utilizan las herramientas de supervisión parental en Instagram y se aplicará a las conversaciones mantenidas con Meta AI a través de las distintas plataformas de la compañía, entre ellas Instagram, WhatsApp, Facebook Messenger y el sitio web independiente de Meta AI.
La empresa informó que la medida ya comenzó a implementarse en Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y Australia.
Una ampliación de las medidas de protección
Hasta ahora, cuando un adolescente manifestaba pensamientos relacionados con el suicidio o las autolesiones durante una conversación con el chatbot, Meta AI respondía proporcionando información sobre líneas de ayuda en crisis y recomendando buscar apoyo de un padre u otro adulto de confianza.
Con la nueva actualización, además de ofrecer esos recursos, el sistema enviará una alerta al dispositivo del padre o tutor vinculado a la cuenta del menor cuando detecte señales que puedan indicar una situación de riesgo.
Meta señaló que, en una primera etapa, el sistema actuará con un criterio deliberadamente conservador y podrá enviar notificaciones incluso cuando la intención del usuario no sea completamente clara.
La compañía explicó que prefiere asumir el riesgo de generar algunas alertas innecesarias antes que dejar pasar una situación potencialmente grave, y aseguró que continuará ajustando la herramienta conforme recopile información sobre su funcionamiento.
Expertos valoran el avance, pero piden más regulación
Especialistas en tecnología y organizaciones dedicadas a la protección de la infancia consideraron positiva la iniciativa, aunque coincidieron en que representa solo un primer paso.
El analista tecnológico canadiense Carmi Levy señaló que cualquier herramienta que contribuya a mejorar la seguridad de los menores en internet resulta beneficiosa, aunque advirtió que ningún sistema basado en inteligencia artificial es infalible y puede tanto pasar por alto situaciones de riesgo como generar falsas alarmas.
Por su parte, Children First Canada, organización que promueve el bienestar infantil, sostuvo que las medidas voluntarias implementadas por las empresas tecnológicas no son suficientes y reclamó una legislación que obligue a las plataformas digitales a incorporar estándares de seguridad más estrictos para proteger a niños y adolescentes.
La organización también advirtió que algunos menores podrían intentar eludir las nuevas protecciones utilizando fechas de nacimiento falsas para evitar las restricciones aplicadas a las cuentas para adolescentes.
Debate internacional sobre la IA y la salud mental
El anuncio de Meta se produce en un momento en que las herramientas de inteligencia artificial enfrentan un creciente escrutinio por su posible influencia en personas que atraviesan crisis de salud mental.
En Canadá, el Gobierno federal presentó recientemente el proyecto de ley Safe Social Media Act, que propone exigir a los desarrolladores de chatbots con inteligencia artificial la incorporación de mecanismos de seguridad cuando los usuarios expresen ideas relacionadas con el suicidio, las autolesiones o la violencia contra terceros. La iniciativa aún debe ser debatida por el Parlamento antes de convertirse en ley.
El debate también ha cobrado fuerza tras varios casos de alto perfil en Norteamérica relacionados con el uso de asistentes de inteligencia artificial por parte de jóvenes, lo que ha llevado a diversas compañías tecnológicas a reforzar sus controles parentales y protocolos de intervención ante posibles situaciones de riesgo.
Con esta nueva herramienta, Meta se suma a la tendencia de las grandes empresas del sector de incorporar mecanismos de supervisión destinados a mejorar la protección de los menores en el entorno digital, aunque especialistas coinciden en que la tecnología, por sí sola, no sustituye el acompañamiento de las familias, las escuelas y los servicios especializados de apoyo.