Fuente: The Canadian Press

Ottawa, 5 de julio de 2026. La eliminación de Canadá en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras caer por 3-0 frente a Marruecos no apagó el entusiasmo de los aficionados, quienes coincidieron en destacar que la histórica actuación del equipo dejó una huella duradera en el fútbol canadiense y elevó el perfil internacional de la selección masculina.
Miles de seguidores se congregaron en distintas ciudades del país para seguir el encuentro. En Vancouver, cientos de aficionados esperaron durante horas para ingresar a una zona de aficionados instalada en el anfiteatro de la PNE, donde respaldaron al equipo dirigido por Jesse Marsch hasta el pitido final.
Aunque Marruecos terminó imponiéndose con autoridad en la segunda mitad, los canadienses valoraron el desempeño de su selección, que logró contener durante los primeros 45 minutos a uno de los equipos mejor clasificados del mundo. El conjunto africano llegó al torneo ocupando el séptimo lugar del ranking de la FIFA, mientras que Canadá figuraba en la trigésima posición.
«Estamos muy orgullosos de los muchachos. No podemos quitarles el mérito por todo el trabajo y la dedicación que demostraron. No fue esta vez, quizás sea la próxima», expresó Yadira Ramírez, aficionada que asistió al evento junto a su esposo, Rafael Ramírez.
En Toronto, los aficionados respondieron al resultado con aplausos y cánticos de apoyo, mientras que en Vancouver muchos permanecieron en sus lugares para reconocer el esfuerzo del equipo pese a la derrota.
El recorrido de Canadá en el torneo fue considerado el mejor de su historia. Tras empatar 1-1 frente a Bosnia y Herzegovina en el partido inaugural disputado en Toronto, el delantero Cyle Larin marcó el primer gol mundialista del país como anfitrión. Posteriormente, el combinado canadiense consiguió su primera victoria en una Copa del Mundo al derrotar 6-0 a Catar en Vancouver y avanzó a la fase de eliminación directa tras superar a Sudáfrica.
El desempeño representa un cambio radical para un programa que hace apenas una década atravesaba una realidad muy distinta.
Cuando Canadá fue designada como coanfitriona del Mundial en 2017, ocupaba el puesto 120 del ranking de la FIFA. Su única participación anterior había sido en la Copa Mundial de la FIFA 1986, donde fue eliminada sin sumar puntos ni marcar goles.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, elogió la actuación del equipo tras la eliminación y afirmó sentirse «nada más que orgulloso» de una campaña que calificó como «increíble» y una muestra de lo que puede venir para el fútbol canadiense. También agradeció el respaldo de los aficionados que acompañaron al equipo durante todo el torneo.
Por su parte, Canada Soccer reconoció en un mensaje publicado en redes sociales que la derrota fue dolorosa, pero destacó el impacto generado por el equipo más allá del terreno de juego.
«La historia no solo se escribió en la cancha. Se escribió en los hogares, las escuelas, los parques, los bares y las comunidades de todo el país. La Copa Mundial de Canadá termina, pero el camino del fútbol canadiense apenas comienza», señaló la federación.
Mientras tanto, la clasificación de Marruecos fue celebrada por la numerosa comunidad marroquí residente en Montreal, especialmente en el sector de Montréal-Nord y el barrio conocido como Little Maghreb, donde cientos de personas siguieron el encuentro en una celebración comunitaria.
Con este triunfo, Marruecos avanzó a los cuartos de final del torneo, donde enfrentará al ganador del duelo entre Paraguay y Francia en un partido programado para el 9 de julio en Boston.
Aunque el sueño mundialista canadiense llegó a su fin, la actuación del equipo dejó un renovado optimismo entre aficionados y analistas, quienes consideran que el torneo marcó el inicio de una nueva etapa para el desarrollo del fútbol en Canadá y consolidó el creciente protagonismo del país en el escenario internacional.