Fuente: Canadian Human Rights Commission

Ottawa (29 de junio de 2026).- Los presidentes de las comisiones de derechos humanos de Canadá, tanto a nivel federal como provincial y territorial, hicieron un llamado conjunto a reforzar la protección de los derechos fundamentales frente al aumento de las presiones económicas y sociales que enfrenta el país, al considerar que una democracia sólida depende de que todas las personas puedan ejercer sus derechos en condiciones de igualdad.
En una declaración publicada este lunes, los organismos señalaron que el inicio del verano y las celebraciones nacionales representan una oportunidad para reflexionar sobre la diversidad que caracteriza a Canadá y los valores compartidos que sostienen su identidad, especialmente en un contexto de incertidumbre.
Las comisiones advirtieron que el país atraviesa un período marcado por desafíos económicos y sociales, entre ellos la incertidumbre internacional, el aumento de la desigualdad de ingresos y la persistente crisis del costo de vida, factores que, según indicaron, están empujando a un mayor número de personas hacia la pobreza, la inseguridad alimentaria y la falta de vivienda.
El pronunciamiento también alertó sobre un incremento de los discursos y actos de odio e intolerancia, cuyos efectos recaen de forma desproporcionada sobre grupos que ya enfrentan barreras sistémicas y discriminación, como los pueblos indígenas, las comunidades negras y otras poblaciones racializadas, las personas con discapacidad y la comunidad 2SLGBTQIA+.
Las autoridades responsables de la promoción y protección de los derechos humanos afirmaron que la inseguridad económica, la falta de accesibilidad y la discriminación suelen reforzarse mutuamente, debilitando el ejercicio efectivo de los derechos cuando las personas no cuentan con las condiciones básicas para vivir con dignidad.
En ese sentido, subrayaron que los derechos humanos no deben medirse únicamente por las garantías establecidas en la legislación, sino también por la posibilidad real de ejercerlos en la vida cotidiana. Añadieron que estos principios constituyen uno de los pilares fundamentales del Estado de derecho y de las sociedades democráticas.
La declaración cita además datos de Statistics Canada, según los cuales el 86 % de los canadienses considera que los derechos humanos aportan beneficios tanto sociales como democráticos.
Los responsables de las comisiones hicieron un llamado a fortalecer la protección de los derechos en ámbitos como la educación, los lugares de trabajo, la vivienda, la atención sanitaria, los servicios públicos, los espacios de culto, las plataformas digitales y la vida comunitaria.
Finalmente, sostuvieron que la defensa de los derechos humanos es una responsabilidad compartida que requiere instituciones sólidas y el compromiso de toda la sociedad para combatir la discriminación y promover entornos más seguros, inclusivos y equitativos. A su juicio, renovar ese compromiso permitirá construir un Canadá más fuerte, basado en la dignidad, la igualdad, la reconciliación y la justicia para todas las personas.