Fuente: The Canadian Press

Ottawa (22 de junio de 2026).- Filipinas y Canadá han dado un nuevo paso en el fortalecimiento de sus relaciones de defensa en un contexto marcado por las crecientes disputas territoriales en el Mar de China Meridional y la preocupación de varios países por las actividades de China en la región del Indo-Pacífico.
El secretario de Defensa de Filipinas, Gilberto Teodoro Jr., visitó Ottawa la semana pasada para firmar un acuerdo de cooperación en materia de defensa con el gobierno canadiense, coincidiendo con el décimo aniversario del fallo emitido por un tribunal internacional de las Naciones Unidas que rechazó las reclamaciones territoriales de Pekín sobre amplias zonas del Mar de China Meridional.
Durante su visita, Teodoro destacó que tanto Filipinas como Canadá comparten el compromiso de defender el derecho internacional y la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el comercio global.
Según el funcionario filipino, la cooperación entre ambos países ya incluye iniciativas concretas destinadas a mejorar la vigilancia marítima, entre ellas proyectos que utilizan tecnología satelital para monitorear los movimientos de embarcaciones de la guardia costera china en áreas disputadas.
El acercamiento entre Manila y Ottawa se produce en un momento de creciente rivalidad geopolítica en el Indo-Pacífico, donde China mantiene reclamaciones sobre extensas áreas marítimas que también son reivindicadas por Filipinas, Vietnam, Malasia y otros países de la región.
En 2016, un tribunal arbitral establecido bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar concluyó que las reclamaciones históricas de China sobre gran parte del Mar de China Meridional carecían de fundamento jurídico. Pekín rechazó la decisión y continúa defendiendo sus posiciones en la zona, lo que ha provocado frecuentes incidentes con embarcaciones filipinas.
La profundización de los vínculos militares entre Canadá y Filipinas refleja además el interés de Ottawa por ampliar su presencia estratégica en el Indo-Pacífico, una región considerada cada vez más importante para la seguridad internacional y las cadenas globales de suministro.
El acuerdo firmado la semana pasada se suma a una serie de iniciativas impulsadas por Canadá para reforzar la cooperación en seguridad con países aliados y socios de la región, en el marco de su estrategia indo-pacífica.
La visita de Teodoro también precede una gira internacional prevista para noviembre por el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien tiene programados viajes oficiales tanto a Filipinas como a China.
La agenda diplomática de Carney forma parte de la estrategia canadiense para diversificar relaciones comerciales en Asia y mantener un equilibrio entre el fortalecimiento de los vínculos económicos con China y la protección de los intereses nacionales en materia de seguridad, investigación y tecnologías estratégicas.
Analistas consideran que la creciente cooperación entre Ottawa y Manila envía una señal de respaldo al orden internacional basado en reglas y refleja la intención de Canadá de desempeñar un papel más activo en los asuntos de seguridad del Indo-Pacífico.
En un escenario de crecientes tensiones marítimas y competencia entre grandes potencias, la asociación entre Filipinas y Canadá podría convertirse en un elemento relevante dentro de los esfuerzos internacionales para garantizar la estabilidad y la seguridad en una de las regiones más estratégicas del planeta.