
Habitantes del oeste de Quebec han alzado la voz ante las crecientes dificultades para acceder a servicios médicos, tras la interrupción del acceso habitual a hospitales de la vecina provincia de Ontario, una medida que —afirman— ha provocado retrasos prolongados, mayores costos y una creciente incertidumbre en la atención sanitaria.
El caso de Michael Smith, residente de la localidad de Kipawa, refleja la situación. Tras sufrir un accidente en motonieve el pasado 1 de marzo, acudió a urgencias en Témiscaming, donde le indicaron que necesitaba una ecografía. El tiempo de espera estimado: cuatro meses. Desde entonces, continúa sin diagnóstico y con dolor constante.
“Lo peor es no saber qué tengo”, relató, al describir una situación que, según afirma, lo ha obligado a convivir con la incertidumbre y a retrasar su recuperación.
Durante años, muchos residentes de esta región fronteriza dependieron de hospitales cercanos en ciudades como North Bay, en Ontario, donde podían acceder más rápidamente a pruebas, especialistas y seguimiento médico. Sin embargo, ese acceso se vio restringido tras un cambio en las políticas de facturación sanitaria implementado en agosto de 2025.
La modificación establece que las autoridades sanitarias regionales, como el CISSS de l’Abitibi-Témiscamingue, ya no intermedian entre el sistema público de salud de Quebec y los médicos de Ontario, una medida que, según las autoridades, busca armonizar prácticas interprovinciales y garantizar el uso responsable de fondos públicos.
Retrasos, costos y desgaste físico
Los residentes sostienen que la decisión ha sobrecargado un sistema ya presionado. Gérard Whissell, concejal municipal en Kipawa, explicó que ahora debe viajar hasta ciudades como Rouyn-Noranda o Val-d’Or para consultas que antes realizaba a 45 minutos de su hogar.
El impacto no es solo logístico, sino también económico y físico. Whissell relató que acompañar a su madre de 87 años a una cita médica implicó gastos cercanos a 600 dólares, de los cuales solo una parte fue reembolsada.
“El trayecto es agotador para personas mayores. No se consideró el factor humano”, afirmó.
Medidas temporales insuficientes
En respuesta a las críticas, el CISSS aseguró que cuenta con capacidad para atender la demanda regional y que los casos urgentes se procesan dentro de los plazos recomendados. No obstante, reconoció retrasos en exámenes menos prioritarios.
Asimismo, se implementó una medida temporal que permite a algunos residentes acceder nuevamente a servicios en Ontario, siempre que notifiquen previamente a las autoridades. Sin embargo, pacientes denuncian dificultades para obtener autorizaciones y casos en los que hospitales ontarianos rechazan atenderlos sin acuerdos formales vigentes.
Debate sobre prioridades en salud
En paralelo, autoridades sanitarias de la región impulsan el reconocimiento oficial bilingüe de ciertos centros médicos para mejorar la atención a la población anglófona. Sin embargo, líderes locales consideran que esta iniciativa no responde al problema principal.
El alcalde de Kipawa, Norman Young, afirmó que la prioridad no es el idioma, sino el acceso efectivo a los servicios. “Esto ha generado caos”, señaló, al tiempo que advirtió sobre demoras similares en su propia atención médica.
Para muchos residentes, la solución pasa por restablecer el acceso a hospitales en Ontario. Mientras tanto, la incertidumbre se ha convertido en parte de la vida cotidiana en esta región fronteriza, donde pacientes siguen esperando diagnósticos, tratamientos y respuestas.
Fuente: CBC News