Alberta entra en la recta final de un referéndum que pone a prueba la unidad de Canadá

Fuente: THE CANADIAN PRESS

EDMONTON.— La provincia canadiense de Alberta se prepara para una semana decisiva en el debate sobre su futuro dentro de la Confederación, con mítines, discursos políticos y movilizaciones a favor y en contra de la separación de Canadá. La consulta incluye diez preguntas sobre inmigración, competencias constitucionales y la posibilidad de iniciar un proceso para abandonar el país.

La votación anticipada comienza el martes, mientras que la jornada oficial del referéndum está prevista para el lunes 19 de octubre. El resultado podría tener importantes repercusiones políticas en Canadá y reabrir el debate sobre la autonomía de las provincias, la distribución del poder federal y la estabilidad de la federación canadiense.

Aunque la pregunta sobre la separación ocupa el centro de la atención pública, los ciudadanos también deberán pronunciarse sobre propuestas destinadas a ampliar las competencias provinciales en materia migratoria y constitucional.

Dirigentes políticos se movilizan en defensa de la unidad canadiense

En los últimos días de campaña, distintas figuras políticas han intensificado sus esfuerzos para convencer a los votantes de que Alberta debe permanecer dentro de Canadá.

El martes, el ex primer ministro provincial conservador Jason Kenney y la ex primera ministra del Nuevo Partido Democrático (NDP), Rachel Notley, participarán en un acto en Edmonton en defensa de la unidad nacional.

El viernes, el líder federal conservador Pierre Poilievre y la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, tienen previsto intervenir en Calgary. Ambos defienden la permanencia de la provincia en Canadá, aunque sus posiciones políticas y sus estrategias frente al Gobierno federal presentan diferencias.

El movimiento federalista Forever Canadian también ha convocado encuentros en Calgary el jueves y en Edmonton el viernes. Durante el fin de semana, Edmonton acogerá dos movilizaciones contrapuestas frente al Parlamento provincial: una organizada el sábado por el grupo separatista Let Alberta Decide y otra prevista para el domingo por la Federación del Trabajo de Alberta, favorable a la unidad del país.

El diputado federal conservador Dane Lloyd ha encabezado parte de la campaña de su partido mediante visitas puerta a puerta y actos públicos. Según el parlamentario, la participación electoral será determinante para el resultado.

Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, no ha anunciado actos específicos para la recta final de la campaña, aunque ha visitado Alberta en varias ocasiones durante los últimos meses. Entre las iniciativas presentadas por su Gobierno figuran un plan para acelerar la construcción de un nuevo oleoducto de Alberta y anuncios relacionados con miles de millones de dólares en gasto militar.

En un mensaje de Acción de Gracias difundido el lunes, Carney invitó a los habitantes de Alberta a reflexionar sobre los derechos, las libertades y las oportunidades que ofrece Canadá.

El NDP acusa a Danielle Smith de debilitar la campaña federalista

La oposición provincial, encabezada por el líder del NDP, Naheed Nenshi, asegura haber movilizado a más de 15.000 voluntarios para realizar llamadas telefónicas y visitas domiciliarias con el objetivo de mantener a Alberta dentro de la Confederación.

Nenshi acusa a Smith y a sus compañeros del Partido Conservador Unido (UCP) de no estar haciendo lo suficiente para promover la opción federalista. El dirigente opositor ha criticado especialmente que algunos miembros del Gobierno provincial hayan viajado al extranjero durante los días previos a la votación.

«Deberían estar llamando a las puertas. Deberían estar movilizando a los votantes», afirmó Nenshi, quien considera que la actitud del Ejecutivo provincial favorece indirectamente a los separatistas.

Smith rechaza esas acusaciones y sostiene que ha expresado públicamente su apoyo a una Canadá unida, al tiempo que defiende una Alberta con mayores competencias y autonomía. Su Gobierno ha destinado cuatro millones de dólares canadienses a una campaña publicitaria que promueve una Alberta «fuerte y soberana dentro de un Canadá unido».

La primera ministra provincial también ha asegurado que continúa defendiendo su postura ante públicos críticos con el Gobierno federal y ante ciudadanos que apoyan la separación.

«Explico por qué creo que Canadá puede funcionar y por qué, de hecho, está funcionando mejor que nunca», señaló en una entrevista en el pódcast del periodista Ryan Jespersen.

Inmigración y Constitución, en el centro de las otras nueve preguntas

La consulta no se limita a la continuidad de Alberta dentro de Canadá. Las otras nueve preguntas abordan cambios relacionados con la inmigración y la distribución de competencias constitucionales entre Ottawa y las provincias.

Las propuestas migratorias buscan determinar si Alberta debería tener mayor influencia sobre quién puede trasladarse a la provincia para trabajar y si deberían establecerse nuevas restricciones o posibles tarifas para determinados recién llegados que soliciten acceso a servicios sanitarios y educativos.

Las cuestiones constitucionales, por su parte, pretenden obtener respaldo para negociar con otras provincias una redistribución de poderes que reduzca las competencias del Gobierno federal y contemple la abolición del Senado canadiense.

Smith ha indicado que espera obtener el apoyo de los votantes a las primeras nueve propuestas para fortalecer su posición negociadora ante Ottawa.

Sin embargo, todavía existen interrogantes sobre cómo se aplicarían las eventuales reformas migratorias, a qué grupos afectarían y qué alcance tendría el mandato político resultante. El Gobierno provincial ha señalado que examinará los resultados y la participación electoral antes de determinar los próximos pasos.

Una consulta que divide al movimiento conservador

La convocatoria del referéndum ha generado controversia, incluso dentro del propio espacio conservador de Alberta.

El Partido Conservador Unido no incluyó la celebración de una consulta sobre la separación en su programa electoral de 2023. Smith argumenta que el descontento acumulado durante el mandato del anterior primer ministro liberal Justin Trudeau ha alimentado el debate sobre la relación entre Alberta y el resto del país, hasta el punto de impulsar peticiones ciudadanas tanto a favor como en contra de la Confederación.

Según la primera ministra, la consulta es necesaria para resolver la cuestión mediante el voto popular.

No obstante, algunos separatistas consideran insuficiente su propuesta, mientras que los defensores de la unidad canadiense la acusan de alimentar las tensiones territoriales y, al mismo tiempo, presentarse como garante de la integridad nacional.

Las encuestas realizadas antes y después del anuncio del referéndum han apuntado de manera consistente a una preferencia mayoritaria por permanecer en Canadá. Los críticos de Smith, entre ellos Nenshi, sostienen que la iniciativa responde principalmente a la necesidad de contener a los sectores separatistas de su propio partido.

El coste político de la convocatoria también podría reflejarse en las próximas elecciones provinciales, previstas para dentro de aproximadamente un año. Sondeos recientes muestran una pérdida de apoyo para el UCP en beneficio del NDP. Además, el partido de Smith sufrió el mes pasado una derrota electoral parcial en Calgary, en un distrito que tradicionalmente había sido un bastión conservador.

La primera ministra también ha recibido críticas por permitir que representantes favorables a la separación permanezcan en las filas del partido, pese a que su posición oficial es defender una Alberta dentro de Canadá.

El resultado se conocerá el 20 de octubre

Las autoridades electorales de Alberta han indicado que la pregunta sobre la separación será la primera en contabilizarse durante la noche electoral. Se espera que el resultado esté disponible durante las primeras horas del martes 20 de octubre.

Smith ha afirmado que una mayoría simple determinará el resultado de esa pregunta.

Sin embargo, la interpretación política de las otras nueve cuestiones dependerá tanto de los porcentajes de apoyo como del nivel de participación y de las decisiones posteriores del Gobierno provincial.

La consulta se celebra en un contexto de debate sobre el equilibrio entre la autonomía regional y la autoridad federal, una cuestión que ha marcado la política canadiense durante décadas. Aunque el resultado no resolverá automáticamente todos los aspectos jurídicos y constitucionales relacionados con una eventual separación, podría influir de manera significativa en las relaciones entre Alberta y Ottawa.

Para Canadá, la votación representa una prueba de la capacidad de sus instituciones para gestionar las tensiones territoriales en un momento de incertidumbre económica y geopolítica. Para Danielle Smith, supone también un desafío político decisivo: demostrar que puede responder al descontento de parte del electorado de Alberta sin poner en riesgo la unidad nacional ni el respaldo a su propio Gobierno.