La guerra comercial con EE.UU. irrumpe en las elecciones de Quebec y relega el debate soberanista

Fuente: The Canadian Press

MONTREAL (28 de agosto de 2026).- La disputa comercial con Estados Unidos y las amenazas del presidente Donald Trump contra Canadá están alterando el escenario político de Quebec, donde el debate sobre la independencia de la provincia podría perder protagonismo frente a la preocupación por los aranceles, la inflación y el coste de vida en las elecciones del próximo 5 de octubre.

Durante meses, los comicios que definirán el próximo gobierno de Quebec parecían encaminados a convertirse en un referéndum político sobre la soberanía. El Parti Québécois (PQ), liderado por Paul St-Pierre Plamondon y favorito en las encuestas desde 2023, había prometido celebrar un referéndum sobre la independencia durante su primer mandato si llegaba al poder.

Pero la guerra comercial entre Ottawa y Washington ha cambiado las prioridades de los votantes.

«Lo que realmente ha dominado el discurso político últimamente es la inflación y el coste de vida», afirmó Charles Rousseau, un estudiante de maestría de 27 años entrevistado en Montreal. Aunque asegura haber creído siempre en la independencia de Quebec, reconoce que actualmente el conflicto comercial con Estados Unidos ocupa un lugar mucho más importante entre sus preocupaciones.

Trump se convierte en un factor electoral en Quebec

La influencia de la política estadounidense amenaza con transformar la campaña electoral que acaba de comenzar.

Un informe reciente de National Bank concluyó que Quebec afronta la tasa arancelaria efectiva más elevada entre las provincias canadienses sobre sus exportaciones, una situación que podría aumentar la presión sobre empresas, trabajadores y consumidores de la provincia.

La cuestión comercial ya está siendo utilizada por los adversarios del PQ para cuestionar la conveniencia de iniciar un proceso de separación de Canadá mientras Washington mantiene una política comercial agresiva hacia su vecino del norte.

La primera ministra de Quebec, Christine Fréchette, convirtió directamente a Trump en el principal adversario político al presentar el inicio de la campaña.

«Mi oponente se llama Donald Trump», afirmó. «Él es el verdadero adversario».

El mensaje busca colocar a su gobierno como una opción de estabilidad frente a la incertidumbre económica provocada por la política estadounidense.

El PQ modera su calendario soberanista

Para Paul St-Pierre Plamondon, la situación supone un desafío particularmente delicado.

Las encuestas indican que alrededor del 30 % de los quebequeses respaldaría actualmente la independencia en un referéndum, lo que podría obligar al líder soberanista a ampliar su atractivo entre los votantes federalistas para alcanzar el Gobierno.

Una semana antes del inicio oficial de la campaña, St-Pierre Plamondon anunció que un eventual Gobierno del PQ no celebraría un referéndum mientras Trump permanezca en la Casa Blanca, lo que situaría la consulta después de 2029.

El líder soberanista intenta así evitar que su propuesta de independencia sea asociada directamente con una nueva fuente de incertidumbre económica.

Al mismo tiempo, sostiene que Quebec debe poder decidir su futuro sin permitir que la política de Washington determine el resultado electoral.

«No permitan que las tácticas de la Administración Trump nos roben este debate», pidió, instando a los electores a no dejar que la elección sea «secuestrada» por el conflicto con Estados Unidos.

El soberanismo intenta resistir

La cuestión de la independencia, sin embargo, no ha desaparecido.

Québec solidaire, formación izquierdista y soberanista, también mantiene la cuestión nacional entre sus prioridades. Su líder parlamentaria, Ruba Ghazal, afirmó que un eventual Gobierno de su partido consultaría a los ciudadanos sobre la soberanía y defendió que esa decisión no debería depender de Trump ni de acontecimientos externos.

Para algunos analistas, incluso las amenazas estadounidenses podrían terminar fortaleciendo el discurso soberanista al alimentar el debate sobre la capacidad de Quebec y de Canadá para defender su autonomía.

El profesor de Derecho de la Universidad de Montreal Daniel Turp considera que la discusión sobre la soberanía canadiense frente a las presiones estadounidenses podría beneficiar incluso al movimiento independentista.

A su juicio, los soberanistas pueden argumentar que si la soberanía se ha convertido en una cuestión fundamental para Canadá frente a Estados Unidos, también debería serlo para Quebec.

El efecto Trump recuerda a las elecciones federales

La situación tiene paralelismos con las elecciones federales canadienses de 2025, cuando la amenaza de una guerra comercial con Estados Unidos modificó las prioridades de los electores y contribuyó a impulsar al Partido Liberal de Mark Carney.

La politóloga Danielle Pilette, de la Université du Québec à Montréal, considera que la volatilidad generada por la guerra comercial podría favorecer al partido que ya ocupa el poder.

Según su análisis, los votantes tienden a buscar una opción conocida y estable cuando aumenta la incertidumbre económica y política.

Sin embargo, existen diferencias importantes entre Carney y Fréchette.

El actual primer ministro canadiense llegó al poder con una reputación construida en los ámbitos financiero y económico, mientras que Fréchette asumió el liderazgo de la Coalition Avenir Québec (CAQ) después de la renuncia de François Legault, en un momento en que el partido atravesaba una fuerte caída en las encuestas.

Una elección abierta

El panorama electoral sigue siendo especialmente incierto.

Aunque el Parti Québécois conserva el primer lugar en los sondeos, la Coalition Avenir Québec y el Partido Liberal de Quebec aparecen disputándose el segundo puesto, según el análisis citado por el profesor Turp.

Otros especialistas advierten que la campaña podría experimentar cambios significativos antes de la votación.

Evelyne Brie, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Montreal, señala que el apoyo a la soberanía aumentó brevemente, pero volvió a disminuir después de que Trump regresara a la Casa Blanca para un segundo mandato.

La posibilidad de celebrar un referéndum en un contexto de incertidumbre internacional parece estar actuando como un elemento disuasorio entre algunos electores.

«Trump parece haber tenido un efecto disuasorio sobre el soberanismo desde que asumió el cargo», sostiene Brie.

Quebec votará con Estados Unidos como telón de fondo

La campaña electoral apenas comienza, pero la guerra comercial ya se ha convertido en uno de sus principales protagonistas.

La disputa con Washington coloca en primer plano cuestiones como los aranceles, el empleo, la inflación, el coste de vida y la protección de la economía quebequense. Al mismo tiempo, obliga al movimiento soberanista a defender su proyecto en un contexto internacional mucho más complejo que el previsto hace apenas unos meses.

Para los analistas, cualquier pronóstico resulta todavía arriesgado: una mayoría de los quebequeses mantiene abierta la posibilidad de cambiar su intención de voto antes del 5 de octubre.

El resultado podría determinar no solo el futuro político de Quebec, sino también el rumbo del debate sobre la soberanía en una de las provincias más importantes de Canadá.

Y mientras los partidos se preparan para una campaña que promete ser impredecible, una figura que no aparecerá en las papeletas seguirá ocupando un lugar central en el debate: Donald Trump.

«Será la campaña más interesante de la historia reciente», resumió Daniel Turp.