Canadá anuncia contrato histórico de más de 11,000 millones para construir seis rompehielos en Quebec

Fuente: The Prime Minister’s Office – Communications

Lévis, Quebec, 24 de agosto de 2026.— El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció este lunes la mayor contratación de construcción naval en la historia de Quebec, un proyecto valorado en más de 11,000 millones de dólares canadienses destinado a construir seis nuevos rompehielos para la Guardia Costera canadiense.

Los seis buques serán construidos en el astillero Chantier Davie Canada Inc., en Lévis, como parte de una estrategia del Gobierno de Carney para reforzar la capacidad industrial nacional, reducir la dependencia de socios comerciales individuales y aumentar la autonomía estratégica de Canadá en un contexto internacional cada vez más incierto.

«Canadá está construyendo un acceso a los mercados sin precedentes porque somos confiables, tenemos credibilidad y contamos con lo que el mundo quiere», afirmó Carney durante el anuncio. El primer ministro destacó que los nuevos rompehielos permitirán mantener abiertas y seguras las rutas marítimas utilizadas para transportar productos canadienses hacia los mercados internacionales.

Casi 5.000 empleos durante la construcción

El proyecto tendrá un impacto significativo en la economía de Quebec y en la industria manufacturera canadiense. El Gobierno estima que la construcción de los seis buques generará cerca de 5.000 empleos y aportará aproximadamente 650 millones de dólares canadienses anuales al PIB del país.

Los barcos serán construidos bajo la política federal de «Buy Canadian», utilizando acero canadiense y otros materiales nacionales. Ottawa pretende además maximizar la participación de fabricantes, proveedores y pequeñas y medianas empresas de todo el país.

El ministro de Transformación Gubernamental, Obras Públicas y Adquisiciones y teniente de Quebec, Joël Lightbound, afirmó que los trabajadores especializados de Davie constituyen socios estratégicos para el Gobierno canadiense y que el contrato permitirá generar empleos bien remunerados a lo largo de toda la cadena de suministro.

Una nueva generación de rompehielos para el Ártico

Los seis buques reemplazarán a los actuales rompehielos pesados y medianos de la Guardia Costera canadiense, algunos de los cuales se encuentran entre los barcos más antiguos de la flota federal.

Los nuevos rompehielos serán clasificados como Polar Class 3, lo que les permitirá operar en condiciones difíciles de hielo y desempeñar múltiples funciones en las aguas canadienses.

Además de mantener abiertas las rutas marítimas durante el invierno, los barcos estarán preparados para participar en operaciones de búsqueda y rescate, respuesta ante emergencias ambientales, abastecimiento de comunidades del norte y misiones científicas en el Ártico.

Según Ottawa, el programa reforzará la presencia canadiense en el norte y permitirá al país mantener la que será la mayor flota de rompehielos de la OTAN.

Construcción comenzará en 2027

La construcción de los seis buques comenzará en 2027. El primero estará listo aproximadamente cinco años después, mientras que se prevé que toda la flota esté plenamente operativa en 2038.

El ministro de Defensa Nacional, David J. McGuinty, destacó que la capacidad de Canadá para mantener abiertas y seguras sus aguas constituye un elemento fundamental de su seguridad económica y soberanía nacional.

«Estos seis nuevos rompehielos mantendrán el comercio canadiense en movimiento, fortalecerán nuestra presencia en el Ártico y proporcionarán a la Guardia Costera las capacidades que necesita durante décadas», afirmó McGuinty.

El Ártico, una prioridad estratégica

El anuncio tiene una dimensión que trasciende la política industrial. Canadá posee la línea costera más extensa del mundo, y el Ártico se ha convertido en una región de creciente importancia estratégica debido al cambio climático, la apertura progresiva de rutas marítimas y la competencia entre grandes potencias.

Ottawa considera que contar con una flota moderna de rompehielos es fundamental para ejercer su soberanía sobre las aguas del norte, responder a emergencias y garantizar el acceso a comunidades y territorios remotos.

El proyecto también se produce en un momento en que Canadá busca fortalecer su autonomía económica y diversificar sus relaciones comerciales. El Gobierno de Carney ha presentado las inversiones en infraestructura portuaria, transporte marítimo y defensa como parte de una estrategia para reducir la vulnerabilidad del país ante posibles interrupciones comerciales.

Davie, pieza clave de la industria naval canadiense

Chantier Davie mantiene una relación a largo plazo con el Gobierno canadiense. Desde 2012, la empresa ha recibido contratos por más de 7.740 millones de dólares canadienses para construir, reparar y mantener buques de la Guardia Costera y de la Marina Real Canadiense.

El proyecto de los seis rompehielos comenzó a tomar forma en 2019, cuando Ottawa anunció su intención de adquirirlos como parte de la renovación de la flota de la Guardia Costera dentro de la Estrategia Nacional de Construcción Naval.

En 2024, el Gobierno adjudicó a Davie un contrato inicial de 19,6 millones de dólares para iniciar el diseño de los seis barcos. En 2025, además, la compañía recibió un contrato de 3.250 millones de dólares, antes de impuestos, para construir el Polar Max, uno de los rompehielos pesados más potentes y avanzados del mundo.

Canadá también ha reforzado la cooperación internacional en materia de tecnología polar. En 2024, Ottawa, Washington y Helsinki firmaron el Icebreaker Collaboration Effort Pact, destinado a ampliar la cooperación en diseño, construcción y mantenimiento de rompehielos, así como en investigación y desarrollo.

Una apuesta por la autonomía canadiense

Para Carney, la construcción de los seis nuevos rompehielos forma parte de una estrategia económica más amplia que busca fortalecer las capacidades productivas de Canadá y crear nuevas rutas hacia los mercados internacionales.

El Gobierno también está invirtiendo en la expansión del puerto de Montreal en Contrecoeur y del puerto de Quebec, con el objetivo de aumentar la capacidad del país para transportar sus productos hacia nuevos destinos.

La construcción de la nueva flota de rompehielos representa, así, una combinación de política industrial, seguridad nacional y estrategia comercial. Para Ottawa, mantener abiertas las rutas marítimas del Atlántico, el río San Lorenzo y el Ártico será cada vez más importante para proteger los intereses económicos canadienses y consolidar la presencia del país en una de las regiones estratégicamente más relevantes del planeta.