ONU advierte que ataques israelíes y restricciones a la ayuda están desperdiciando fondos canadienses destinados a Gaza

Fuente: The Canadian Press

Ottawa (28 de julio de 2026) El responsable de agua, saneamiento e higiene de UNICEF para los Territorios Palestinos, Jonathan Veitch, afirmó que parte de la ayuda humanitaria financiada por Canadá para la Franja de Gaza está siendo desperdiciada debido a la destrucción de infraestructura por parte de Israel y a las restricciones impuestas al ingreso de materiales y al trabajo de las organizaciones humanitarias.

En una entrevista exclusiva concedida a The Canadian Press durante una visita a Ottawa, Veitch elogió el liderazgo de Canadá en la asistencia humanitaria a los palestinos, pero advirtió que las condiciones sobre el terreno continúan deteriorándose pese al alto el fuego alcanzado en octubre del año pasado.

«Sobre el terreno, la situación es realmente horrible», afirmó el funcionario de UNICEF, tras regresar de una visita de cinco días a Gaza a principios de julio. Según explicó, la prioridad inmediata es restablecer los sistemas básicos de agua y saneamiento para atender las necesidades humanitarias de una población que enfrenta condiciones de vida extremas.

Infraestructura destruida y ayuda limitada

Veitch denunció que instalaciones hídricas, entre ellas el denominado Pozo Canadá (Canada Well) —una infraestructura ubicada en Rafah financiada históricamente con cooperación canadiense— han sido destruidas durante las operaciones militares israelíes. También señaló que trabajadores encargados de distribuir agua han sido atacados, dificultando aún más el acceso de la población a un recurso esencial.

Recordó que en abril dos conductores que trabajaban para UNICEF murieron por disparos del ejército israelí mientras abastecían tanques de agua. Desde entonces, los camiones cisterna de la agencia solo pueden operar bajo la conducción de personal de UNICEF y escoltados por vehículos blindados y personal de seguridad, una medida que incrementa considerablemente los costos de las operaciones humanitarias.

El funcionario sostuvo que el transporte diario de agua mediante camiones resulta mucho más costoso que reparar la infraestructura existente, pero aseguró que las restricciones israelíes impiden el ingreso de equipos y materiales necesarios para rehabilitar tuberías, estaciones de bombeo y otras instalaciones dañadas durante la guerra.

Crisis humanitaria persistente

Según UNICEF, la situación humanitaria en Gaza apenas ha mejorado desde la entrada en vigor del alto el fuego. La organización afirma que al menos 200 niños han muerto desde entonces como consecuencia de las hostilidades y que, en promedio, un menor pierde la vida cada día.

Veitch indicó que los 2,1 millones de habitantes de Gaza permanecen confinados en apenas el 30 % del territorio, mientras miles de familias sobreviven en campamentos improvisados rodeados de montañas de basura, altas temperaturas y una proliferación masiva de ratas e insectos.

«Hemos visto a niños llegar a hospitales con mordeduras de ratas en el rostro», relató. También alertó sobre el aumento de infecciones cutáneas y la escasez de antibióticos y reactivos médicos necesarios para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.

Restricciones israelíes

El representante de UNICEF aseguró que Israel continúa permitiendo la entrada de lonas, láminas de plástico y otros suministros básicos para la supervivencia, pero mantiene restricciones sobre generadores eléctricos, cemento y otros materiales necesarios para reconstruir la infraestructura civil.

Asimismo, explicó que las autoridades israelíes exigen información técnica muy detallada para autorizar el ingreso de materiales destinados a reparar las redes de agua, en aplicación de los controles sobre artículos considerados de «doble uso», es decir, susceptibles de tener aplicaciones civiles y militares.

Israel sostiene que estas medidas buscan impedir que el movimiento islamista Hamás utilice materiales para fabricar armamento o desvíe ayuda humanitaria hacia el mercado negro. Sin embargo, organizaciones internacionales consideran que las restricciones son excesivas y obstaculizan gravemente las labores de asistencia.

Respuesta de Israel

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que aún investigan la destrucción del denominado Pozo Canadá y aseguraron que consideran con seriedad cualquier daño a infraestructura civil que pudiera vulnerar el derecho internacional o sus propias directrices operativas.

Por su parte, el organismo militar israelí encargado de coordinar la ayuda humanitaria en Gaza (COGAT) reconoció la escasez de agua y la propagación de enfermedades en el enclave, aunque afirmó que diariamente ingresan alimentos, medicamentos y suministros de agua, saneamiento e higiene tras rigurosos controles de seguridad destinados a impedir que Hamás se apropie de la ayuda.

COGAT añadió que trabaja junto a organizaciones internacionales para responder al reciente incremento de casos de varicela registrado en la Franja.

Canadá mantiene su apoyo

Pese a las dificultades, Veitch destacó el papel de Canadá como uno de los principales donantes internacionales para Gaza y Cisjordania. Señaló que la flexibilidad de la financiación canadiense permite a UNICEF destinar los recursos a las necesidades más urgentes conforme evoluciona la crisis.

También resaltó el aporte de empresas canadienses y de miles de ciudadanos que realizan pequeñas donaciones periódicas, las cuales han contribuido a mantener aulas provisionales para niños desplazados y a reforzar programas de nutrición que ayudaron a evitar una hambruna generalizada.

Finalmente, advirtió que la guerra está dejando profundas secuelas en una población donde la mitad de los habitantes son menores de edad. Muchos niños han quedado huérfanos, han sufrido amputaciones o presentan graves traumas psicológicos.

«Cada niño está traumatizado. Si toda una generación crece sin educación ni oportunidades, será mucho más difícil alcanzar una paz duradera», concluyó.