Canadá se convierte en el primer país observador del programa para desarrollar un caza de sexta generación

Fuente: Department of National Defence

Londres (21 de julio de 2026).- Canadá dio un paso estratégico para fortalecer su cooperación en materia de defensa al convertirse en el primer país observador del Global Combat Air Programme (GCAP), la alianza integrada por el Reino Unido, Italia y Japón para desarrollar un avión de combate de sexta generación con horizonte de entrada en servicio en 2035.

El anuncio fue realizado este martes durante la visita oficial del ministro de Defensa Nacional de Canadá, David J. McGuinty, a Londres, donde se reunió con sus homólogos de los tres países socios del programa en el marco de una agenda destinada a reforzar la cooperación militar y la capacidad industrial en defensa.

La incorporación de Canadá como nación observadora permitirá a Ottawa acceder a información estratégica sobre el desarrollo del proyecto y evaluar una posible participación futura en uno de los programas aeronáuticos militares más ambiciosos del mundo. Asimismo, abrirá oportunidades para que la industria canadiense participe en el desarrollo de tecnologías avanzadas y en la futura cadena de suministro del ecosistema de combate aéreo de sexta generación.

El GCAP busca desarrollar un nuevo caza capaz de responder a los desafíos de seguridad de las próximas décadas mediante tecnologías que superen las capacidades de los actuales aviones de quinta generación. Entre las innovaciones previstas figuran sistemas de inteligencia artificial, operaciones coordinadas entre aeronaves tripuladas y no tripuladas, comunicaciones avanzadas, mayor capacidad de sigilo e integración multidominio para operaciones terrestres, marítimas, aéreas, espaciales y cibernéticas.

Según el gobierno canadiense, la participación como observador permitirá fortalecer la interoperabilidad de las Fuerzas Armadas Canadienses con sus aliados, impulsar la innovación tecnológica nacional y consolidar las capacidades de la industria aeroespacial y de defensa del país.

Durante su visita al Farnborough International Airshow, considerado uno de los principales salones aeronáuticos y de defensa del mundo, McGuinty inauguró junto con la ministra de Industria, Mélanie Joly, y el ministro de Transporte, Steven MacKinnon, el pabellón de Canadá.

En ese escenario, el ministro sostuvo reuniones bilaterales con sus homólogos del Reino Unido e Italia para analizar el fortalecimiento de la cooperación en defensa, la expansión de la capacidad industrial militar y la evolución de las necesidades estratégicas de seguridad.

Además, mantuvo encuentros con ejecutivos de empresas clave del programa, entre ellas BAE Systems, Leonardo, Mitsubishi Heavy Industries y MBDA, con el objetivo de explorar futuras oportunidades de colaboración para la industria canadiense dentro del marco de la Estrategia Industrial de Defensa del país.

«Canadá reconoce que mantener fuertes a las Fuerzas Armadas Canadienses requiere innovación continua y una colaboración más profunda con aliados de confianza», afirmó McGuinty. El ministro señaló que el estatus de observador permitirá ampliar el conocimiento canadiense sobre capacidades militares de próxima generación y fortalecer las alianzas industriales necesarias para proteger la soberanía nacional y contribuir a la seguridad colectiva.

El Global Combat Air Programme fue creado en diciembre de 2022 por el Reino Unido, Italia y Japón con el objetivo de diseñar un avión de combate de sexta generación. En 2024, las empresas BAE Systems, Leonardo y Mitsubishi Heavy Industries constituyeron la empresa conjunta Edgewing, responsable del diseño y desarrollo del proyecto.

En abril de 2026, Edgewing recibió el primer contrato del programa, valorado en aproximadamente 686 millones de libras esterlinas (unos 1.200 millones de dólares canadienses), para las primeras actividades de diseño e ingeniería. Este mes, la empresa obtuvo un segundo contrato por 4.600 millones de libras (alrededor de 7.400 millones de dólares canadienses) para completar la fase avanzada de diseño y evaluación durante los próximos 18 meses.

Con este movimiento, Canadá busca posicionarse desde una etapa temprana en el desarrollo de las tecnologías que definirán el futuro del combate aéreo, al tiempo que fortalece sus vínculos estratégicos con algunos de sus principales aliados en materia de defensa y seguridad internacional.