Fuente: Global Affairs Canada

Ottawa (16 de julio de 2026).- Canadá firmó este jueves la Convención de las Naciones Unidas contra el Ciberdelito, un tratado internacional destinado a fortalecer la cooperación entre los Estados para combatir los delitos transnacionales cometidos mediante sistemas de tecnologías de la información y facilitar el intercambio de pruebas electrónicas en investigaciones de delitos graves.
El anuncio fue realizado por la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, junto al ministro de Seguridad Pública, Gary Anandasangaree, y el ministro de Justicia y fiscal general, Sean Fraser, quienes destacaron que la adhesión al tratado representa un nuevo paso en la estrategia canadiense para enfrentar el creciente desafío de la delincuencia informática a escala mundial.
La firma refleja el compromiso de Ottawa de trabajar con sus aliados para combatir una amenaza que afecta tanto a la seguridad nacional como a la economía digital y a la protección de ciudadanos y empresas.
«La ciberdelincuencia es una amenaza global que requiere una respuesta global. La firma de esta convención demuestra el compromiso de Canadá con la cooperación internacional para prevenir delitos graves y reforzar la confianza en las tecnologías digitales», afirmó Anand.
Un marco jurídico para combatir el crimen transnacional
La convención establece una base legal para que los países cooperen en investigaciones relacionadas con delitos cibernéticos, facilitando el intercambio de evidencia electrónica y fortaleciendo la capacidad de las autoridades para perseguir organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras nacionales.
El gobierno canadiense destacó que el tratado incorpora algunas de las salvaguardias más sólidas incluidas hasta ahora en un instrumento internacional de justicia penal, con disposiciones específicas para la protección de los derechos humanos, la privacidad y los derechos de la infancia.
El ministro de Seguridad Pública, Gary Anandasangaree, señaló que la creciente sofisticación de las amenazas digitales hace indispensable una respuesta coordinada entre los países.
«Esta convención fortalecerá el trabajo de las fuerzas del orden y nuestra capacidad colectiva para prevenir y combatir la ciberdelincuencia respetando al mismo tiempo la privacidad y el Estado de derecho», indicó.
Por su parte, el ministro de Justicia, Sean Fraser, sostuvo que las organizaciones criminales utilizan tecnologías cada vez más avanzadas para ampliar el alcance de sus actividades ilícitas, por lo que las autoridades necesitan herramientas modernas para investigar con mayor rapidez y eficacia junto a sus socios internacionales.
Un tratado con amplio respaldo internacional
La Convención de las Naciones Unidas contra el Ciberdelito fue aprobada por la Asamblea General de la ONU el 24 de diciembre de 2024, tras varios años de negociaciones, y quedó abierta a la firma el 25 de octubre de 2025 en Hanói, Vietnam.
Con la incorporación de Canadá, el tratado suma 79 signatarios, entre ellos la Unión Europea, Australia, Brasil, Chile, China, Francia, Alemania, España, Reino Unido, Perú, Rusia, Ucrania no figura entre los firmantes, además de decenas de países de América Latina, África, Asia y Oriente Medio.
Sin embargo, para que el convenio entre en vigor será necesaria la ratificación de 40 Estados. Hasta el momento, únicamente tres países han completado ese proceso.
Durante las negociaciones, Canadá desempeñó un papel activo impulsando la incorporación de principios relacionados con la protección de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho, elementos que el gobierno considera fundamentales para garantizar que la cooperación internacional contra el ciberdelito no comprometa las libertades fundamentales.