Fuente: CBC News/RCI

Montreal (4 de julio de 2026).- Más de 2.000 hogares arrendatarios en Quebec permanecen sin una vivienda permanente después del tradicional día de mudanzas del 1 de julio, una cifra superior a la registrada hace un año y que ha reavivado el debate sobre la crisis de asequibilidad habitacional en la provincia.
De acuerdo con datos de la Société d’habitation du Québec, actualmente 2.039 hogares reciben apoyo de los servicios provinciales de búsqueda de vivienda, frente a los 1.899 registrados en el mismo período de 2025.
Del total, al menos 476 familias se encuentran alojadas de manera temporal en refugios municipales, hoteles, viviendas provisionales o permanecen con familiares y amigos mientras buscan una residencia permanente.
La organización defensora de los derechos de los inquilinos FRAPRU afirmó que el incremento de hogares desplazados demuestra que el aumento en la construcción de apartamentos no ha sido suficiente para resolver el problema del acceso a viviendas asequibles.
La portavoz de FRAPRU, Véronique Laflamme, sostuvo que además de construir nuevas unidades es necesario garantizar que una parte importante de ellas tenga alquileres inferiores al promedio del mercado, cuyos precios han aumentado considerablemente en los últimos años.
Las cifras muestran que la región de Montérégie concentra el mayor número de hogares desplazados, con 411 casos, seguida por la región de Quebec City, con 299, y Montreal, con 279.
La alcaldesa de Montreal, Soraya Martínez Ferrada, advirtió esta semana que los desalojos continúan aumentando en la ciudad. Según indicó, alrededor del 35 % de los hogares alojados en hoteles financiados por el municipio fueron desalojados debido al impago del alquiler.
La funcionaria señaló que la situación evidencia la necesidad de reforzar las medidas destinadas a proteger el derecho de los inquilinos a permanecer en sus viviendas.
Con las elecciones provinciales previstas para los próximos meses, FRAPRU instó al próximo gobierno de Quebec a convertir la vivienda asequible en una prioridad política.
La organización criticó a la administración de la Coalition Avenir Québec (CAQ), al considerar que ha relegado la construcción de vivienda social tradicional en favor de modelos de vivienda «asequible» impulsados por el mercado, los cuales, según sostiene, no responden a las necesidades de las familias con ingresos bajos y medios.
Por su parte, la oficina de la ministra de Vivienda de Quebec, Karine Boivin Roy, rechazó esas críticas y destacó que, desde 2018, el gobierno provincial ha destinado 11.600 millones de dólares a programas de vivienda, de los cuales 4.300 millones se han invertido en proyectos de vivienda social y asequible.
Según el gobierno, ya se han completado 14.785 viviendas sociales y asequibles, mientras que otras 15.870 se encuentran en construcción o en distintas etapas de desarrollo. Además, cerca de 9.000 nuevas viviendas asequibles deberían concluirse antes de finalizar 2026, lo que representaría un récord para la provincia.
El Ejecutivo también defendió las reformas aprobadas en materia de regulación de alquileres, protección frente a desalojos considerados injustificados y mayores facultades otorgadas a los municipios mediante las leyes provinciales 31 y 39.
Aunque reconoció que la vivienda social forma parte central de su estrategia, el gobierno sostuvo que la crisis habitacional requiere una combinación de soluciones para ampliar la oferta y mejorar el acceso a viviendas para distintos sectores de la población.