Fuente: Insurance Bureau of Canada/ Statistics Canada

Ottawa (17 de junio de 2026).- Los fenómenos meteorológicos extremos están transformando de manera acelerada el mercado canadiense de seguros de vivienda, impulsando el aumento de las primas y elevando los costos de las reclamaciones a niveles sin precedentes, según un nuevo informe publicado por Statistics Canada.
El estudio, que analiza el impacto de los eventos climáticos extremos entre diciembre de 2019 y diciembre de 2025, concluye que las catástrofes naturales son cada vez más frecuentes, severas y costosas, generando una presión creciente tanto sobre las aseguradoras como sobre los propietarios de viviendas en todo el país.
Pérdidas récord para las aseguradoras
De acuerdo con el informe, los costos asociados a reclamaciones por desastres meteorológicos han aumentado drásticamente en las últimas décadas.
Mientras que entre 1983 y 2008 las aseguradoras pagaban en promedio unos 400 millones de dólares anuales por reclamaciones relacionadas con fenómenos catastróficos, desde 2009 esa cifra se ha multiplicado hasta alcanzar cerca de 2.000 millones de dólares por año.
La situación se ha agravado en los últimos años. Las pérdidas aseguradas ascendieron a 3.400 millones de dólares en 2022 y alcanzaron un récord de 9.400 millones de dólares en 2024, una cifra que refleja el creciente impacto de incendios forestales, inundaciones, tormentas severas y otros fenómenos vinculados al cambio climático.
El informe señala además que cuatro de los últimos cinco años figuran entre los diez más costosos registrados para la industria aseguradora canadiense.
Las primas suben más rápido que la inflación
La creciente frecuencia de los desastres naturales y el aumento de los costos de reconstrucción han contribuido a que las primas de seguros de vivienda aumenten a un ritmo superior al de la inflación en varias regiones del país.
Según la Insurance Bureau of Canada, organización que representa a las principales aseguradoras privadas de Canadá, esta tendencia continuará mientras persistan los riesgos asociados a los fenómenos climáticos extremos.
“Los desastres naturales están transformando el panorama de los seguros de vivienda para los canadienses de costa a costa”, afirmó Liam McGuinty. El organismo advirtió que, sin medidas de adaptación más contundentes, los hogares seguirán enfrentando mayores costos de cobertura y una exposición creciente a pérdidas económicas.
Llamado a una estrategia nacional de resiliencia
Ante los resultados del informe, el IBC instó a los gobiernos federales, provinciales y municipales a adoptar medidas urgentes para reducir la vulnerabilidad de las comunidades frente a inundaciones, incendios forestales y otros eventos extremos.
Entre las recomendaciones destacan incentivos para que los propietarios realicen mejoras que reduzcan los daños causados por fenómenos climáticos, restricciones a la construcción de nuevas viviendas en zonas de alto riesgo y mayores inversiones en infraestructura de protección contra inundaciones.
La organización también pidió reforzar los códigos de construcción para garantizar que las nuevas viviendas estén preparadas para enfrentar las condiciones climáticas actuales y futuras.
Asimismo, propuso ampliar las campañas de información pública para ayudar a propietarios, inquilinos y empresas a comprender mejor sus riesgos y adoptar medidas preventivas.
Cambio climático y desafíos económicos
El informe refuerza las advertencias realizadas por expertos y organismos del sector sobre el impacto económico del cambio climático en Canadá. Las pérdidas crecientes asociadas a fenómenos meteorológicos extremos no solo afectan a las aseguradoras y a los propietarios de viviendas, sino que también generan presión sobre las finanzas públicas, la infraestructura y la capacidad de recuperación de las comunidades.
Para el sector asegurador, la prioridad pasa ahora por una transición hacia políticas de adaptación y resiliencia que permitan reducir los riesgos antes de que ocurran los desastres.
“El desafío principal es abordar la causa de fondo: el aumento del riesgo”, señaló McGuinty. “Eso requiere invertir en resiliencia, construir de manera más segura y actuar ahora para limitar los daños crecientes provocados por los fenómenos meteorológicos extremos”.
El informe llega en un momento en que Canadá enfrenta una sucesión de temporadas récord de incendios forestales, inundaciones y tormentas severas, fenómenos que los expertos vinculan cada vez más a los efectos del calentamiento global sobre el clima del país.