Fuente: The Prime Minister’s Office – Communications

Toronto, 15 de septiembre de 2026.— La primera Cumbre de Inversión de Canadá concluyó con compromisos de inversión por casi 500.000 millones de dólares canadienses, en una de las mayores movilizaciones de capital anunciadas por el Gobierno federal para fortalecer la economía canadiense y posicionar al país como un destino estratégico para la inversión internacional.
El encuentro, convocado por el primer ministro Mark Carney y organizado en colaboración con el Canada Pension Plan Investment Board (CPP Investments) y el Public Sector Pension Investment Board (PSP Investments), reunió en Toronto a inversores procedentes de cerca de 30 países que gestionan conjuntamente más de 100 billones de dólares en activos.
Según Ottawa, las negociaciones y alianzas impulsadas durante la cumbre se tradujeron en compromisos de inversión por casi 500.000 millones de dólares destinados a empresas, infraestructura y sectores estratégicos de Canadá.
El resultado forma parte de la ambiciosa estrategia económica de Carney para movilizar hasta 1 billón de dólares en nuevas inversiones y acelerar el crecimiento, la productividad y la capacidad industrial canadiense.
Los fondos de pensiones canadienses movilizan casi 100,000 millones
Los principales fondos de pensiones, aseguradoras e inversores institucionales de Canadá anunciaron cerca de 100.000 millones de dólares en nuevo capital para activos canadienses.
CPP Investments y Brookfield Asset Management lanzaron el Maple Fund, dotado con 50.000 millones de dólares, destinado a invertir en infraestructura crítica y sectores estratégicos en distintas regiones del país.
Por su parte, PSP Investments anunció que incrementará entre un 30% y un 40% sus inversiones en Canadá, lo que representa aproximadamente 25.000 millones de dólares adicionales y elevaría su inversión total en el país a 100.000 millones.
El Ontario Teachers’ Pension Plan comprometió otros 10.000 millones de dólares para oportunidades de inversión en mercados públicos y privados antes de finales de 2027.
La aseguradora Sun Life Financial anunció asimismo una inversión de 5.000 millones de dólares durante los próximos cinco años en infraestructura crítica relacionada con tecnología digital, energía y transporte.
Los grandes bancos aportarán casi 325.000 millones en financiación
La banca canadiense desempeñará también un papel central en la estrategia de expansión económica.
Los principales bancos del país anunciaron compromisos de financiación cercanos a 325.000 millones de dólares para empresas e infraestructura.
TD Bank prevé proporcionar 150.000 millones de dólares durante cinco años destinados a sectores como energía, minerales críticos, defensa y aeronáutica, inteligencia artificial, tecnología e infraestructura.
Scotiabank anunció más de 100.000 millones de dólares en financiación durante cinco años para compañías y proyectos vinculados a sectores estratégicos.
BMO movilizará 70.000 millones de dólares durante la próxima década, con inversiones en energía, transporte, minería, minerales críticos, computación para inteligencia artificial y defensa.
CIBC destinará 2.000 millones de dólares a pequeñas y medianas empresas relacionadas con la industria de defensa y tecnologías de doble uso.
RBC, por su parte, movilizará cerca de 1.500 millones de dólares para apoyar empresas tecnológicas canadienses de alto potencial, facilitándoles oportunidades de comercialización, alianzas estratégicas y expansión internacional.
Canadá apuesta por la inteligencia artificial
La inteligencia artificial ocupa un lugar central en la nueva estrategia canadiense de inversión.
Power Sustainable anunció que invertirá y movilizará más de 10.000 millones de dólares para infraestructura canadiense relacionada con electricidad y redes, fibra óptica y centros de datos, soluciones ambientales y cadenas de suministro alimentario.
Radical Ventures anunció un fondo de 4.000 millones de dólares, denominado Radical Breakouts Fund, que se convertirá, según el Gobierno, en el mayor fondo de capital de riesgo de su tipo en la historia de Canadá para apoyar empresas canadienses de inteligencia artificial en fase de expansión.
Además, Bell Canada, en asociación con el Gobierno de Saskatchewan, presentó una expansión histórica de su Bell AI Fabric para construir un centro canadiense de infraestructura de inteligencia artificial de 1,2 gigavatios en Saskatchewan.
La inversión de capital prevista para este proyecto asciende a 52.500 millones de dólares, la mayor inversión de la historia de esa provincia, y se espera que genere más de 4.500 empleos en construcción, operaciones, gestión y servicios relacionados.
Una nueva política fiscal para atraer capital internacional
Durante la cumbre, Carney también anunció una nueva Mega Deducción de Productividad, destinada a reducir el costo fiscal de las inversiones empresariales.
La medida permitirá a las compañías deducir inmediatamente una gama mucho más amplia de activos, incluyendo infraestructura de fibra óptica, propiedades mineras, oleoductos y gasoductos, software, investigación y desarrollo, equipos informáticos, aeronaves, vehículos, patentes, vías ferroviarias, puentes y carreteras.
El Gobierno federal también anunció que hará permanente el sistema de deducción inmediata de inversiones elegibles.
Ottawa calcula que estas reformas reducirán la tasa efectiva marginal sobre nuevas inversiones empresariales desde aproximadamente el 13% hasta el 6,4%, una tasa que el Gobierno considera la más baja entre las principales economías mundiales y menos de la mitad de la correspondiente a Estados Unidos.
La estrategia busca convertir la política tributaria en una herramienta para competir por capital internacional en un escenario caracterizado por la fragmentación de las cadenas de suministro y una creciente rivalidad económica entre grandes potencias.
Capital privado para los principales aeropuertos
Carney anunció además que Canadá buscará atraer inversión privada mediante concesiones de largo plazo para operar los cuatro aeropuertos más grandes del país.
El Estado conservaría la propiedad de los terrenos y activos subyacentes, mientras que operadores privados aportarían nuevo capital.
Ottawa prevé que los recursos obtenidos —potencialmente decenas de miles de millones de dólares— puedan reinvertirse en aeropuertos regionales, infraestructura de transporte local y grandes proyectos nacionales.
Entre estos últimos se contempla una red troncal soberana de banda ancha destinada a conectar a los canadienses de costa a costa y hasta las regiones árticas.
Defensa y minerales críticos, prioridades estratégicas
La cumbre también estuvo vinculada a la creciente preocupación internacional por la seguridad económica y las cadenas de suministro de minerales estratégicos.
A través del Business Development Bank of Canada (BDC), el Gobierno anunció 700 millones de dólares en nueva financiación para acelerar el crecimiento de empresas canadienses vinculadas a la defensa y tecnologías de doble uso.
De esa cantidad, 500 millones se canalizarán mediante fondos especializados y otros 200 millones se destinarán al programa StrongNorth.
El Gobierno también comprometió aproximadamente 140 millones de dólares a través del Canada Growth Fund para apoyar el proyecto Marathon de Generation Mining, en el noroeste de Ontario.
El proyecto, uno de los principales yacimientos canadienses de minerales críticos autorizados y listos para avanzar, producirá cobre y paladio, contribuyendo a reforzar las cadenas de suministro de América del Norte.
Canadá busca aprovechar un nuevo escenario económico mundial
El Gobierno de Carney sostiene que Canadá reúne condiciones excepcionales para atraer capital internacional: una calificación crediticia AAA, la menor relación de deuda neta sobre PIB del G7, un sistema bancario considerado altamente estable, abundantes recursos energéticos y minerales críticos y una fuerza laboral altamente educada.
Ottawa afirma además que la inversión extranjera directa en Canadá se encuentra en su nivel más alto en dos décadas y avanza al doble del ritmo de su competidor más cercano dentro del G7.
El país cuenta con 16 acuerdos de libre comercio que abarcan 51 países, proporcionando acceso preferencial a unos 1.500 millones de consumidores, equivalentes a aproximadamente dos tercios del PIB mundial. El Gobierno prevé ampliar todavía más ese acceso mediante nuevos acuerdos comerciales, incluidos los negociados con países de la ASEAN y con India.
Para Carney, los compromisos anunciados en Toronto representan apenas el comienzo de una estrategia destinada a convertir las ventajas naturales, financieras y tecnológicas de Canadá en una nueva etapa de expansión económica.
“Canadá está construyendo a gran escala. Construyan con nosotros”, afirmó el primer ministro, quien considera que la movilización de casi 500.000 millones de dólares constituye un primer paso hacia su objetivo de atraer 1 billón de dólares en nuevas inversiones.
La apuesta de Ottawa trasciende el crecimiento económico inmediato: busca fortalecer la autonomía estratégica de Canadá, desarrollar cadenas de suministro nacionales y norteamericanas más resistentes y convertir al país en un actor cada vez más relevante en sectores como energía, minerales críticos, inteligencia artificial, infraestructura y defensa.