WestJet al borde de una huelga que podría alterar los viajes de verano en Canadá

Fuente: The Canadian Press

Toronto (30 de julio de 2026).- La posibilidad de una huelga de los sobrecargos de WestJet vuelve a generar incertidumbre para miles de viajeros en plena temporada alta de verano. El sindicato que representa a unos 4.400 auxiliares de vuelo notificó oficialmente a la aerolínea un aviso de huelga con 72 horas de anticipación, lo que abre la puerta a una eventual paralización de operaciones a partir de la madrugada del domingo si no se alcanza un acuerdo.

La Canadian Union of Public Employees (CUPE) informó que las negociaciones continúan, pero aseguró que ambas partes siguen muy alejadas en temas fundamentales de la negociación colectiva.

«Hemos sido claros sobre los cambios que deben producirse y hemos trabajado arduamente para alcanzar un acuerdo justo. Aún hay tiempo para evitar una huelga y seguiremos negociando las 24 horas del día hasta resolver esta situación«, señaló Alia Hussain, presidenta de la sección sindical de WestJet.

WestJet responde con un aviso de cierre patronal

Tras recibir el aviso de huelga, WestJet emitió un aviso de cierre patronal (lockout) de 72 horas, una medida que también podría entrar en vigor este fin de semana si no hay un acuerdo.

El presidente ejecutivo de la aerolínea, Alexis von Hoensbroech, indicó que la decisión busca proteger la operación y reducir el impacto sobre los pasajeros en caso de una interrupción del servicio.

«Lamentamos sinceramente la incertidumbre que esta situación genera para nuestros pasajeros. Valoramos profundamente el trabajo de nuestra tripulación de cabina y seguimos comprometidos con alcanzar un acuerdo negociado«, afirmó el ejecutivo.

La compañía aseguró que continúa participando activamente en las conversaciones con el sindicato.

Posibles afectaciones para los viajeros

Aunque el aviso no significa que la huelga sea inevitable, el conflicto laboral podría comenzar el domingo a las 12:01 a.m. (hora de las Montañas) si no se logra un acuerdo de última hora.

WestJet advirtió que, de no alcanzarse un entendimiento, algunos vuelos podrían comenzar a cancelarse desde el viernes como parte de las medidas para reorganizar su operación.

Para reducir las molestias, la aerolínea permite que los pasajeros con vuelos programados entre el 30 de julio y el 4 de agosto puedan realizar un cambio único de itinerario o cancelar su reserva sin costo.

La empresa precisó que los vuelos operados por WestJet Encore y los servicios compartidos con aerolíneas asociadas, como Delta Air Lines, no se verán afectados por una eventual huelga.

En caso de cancelaciones o retrasos, la compañía indicó que ofrecerá reembolsos o reubicará a los pasajeros en otros vuelos cuando sea posible.

El pago por trabajo en tierra, entre los principales desacuerdos

Uno de los principales puntos de conflicto es la compensación por las tareas que los auxiliares de vuelo realizan en tierra antes y después de cada vuelo.

El sindicato sostiene que muchas de esas funciones continúan sin remuneración directa, mientras que WestJet argumenta que todas las labores forman parte de un sistema de pago basado en «horas crédito», en lugar de un salario por hora tradicional.

Ambas partes ya firmaron un protocolo para garantizar una interrupción ordenada del servicio en caso de huelga. El acuerdo establece que las tripulaciones que se encuentren operando un vuelo cuando comience un eventual paro completarán el trayecto hasta su destino. Además, quienes no puedan regresar de inmediato a su ciudad de residencia tendrán alojamiento cubierto por hasta una semana o transporte aéreo de regreso dentro de Canadá, sujeto a disponibilidad.

Un conflicto con impacto nacional

Expertos del sector advierten que incluso una paralización de corta duración podría representar pérdidas millonarias para WestJet, especialmente durante uno de los fines de semana con mayor movimiento turístico del verano.

WestJet, la segunda aerolínea más grande del país, opera más de 600 vuelos diarios y transporta más de 70.000 pasajeros en algunos días, por lo que cualquier interrupción tendría repercusiones en la red aérea canadiense y en los planes de viaje de miles de personas.