Fuente: The Prime Minister’s Office

Évian, Francia (17 de junio de 2026).- Los líderes del Grupo de los Siete (G7) acordaron reforzar la cooperación internacional para combatir el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas, comprometiéndose a intensificar las acciones contra las organizaciones criminales que obtienen beneficios de estos delitos transnacionales y a fortalecer los mecanismos de control migratorio.
La declaración, respaldada también por Kenia y la República de Corea como países socios, reafirma los compromisos asumidos por el G7 en las cumbres celebradas en Apulia en 2024 y en Kananaskis en 2025 para prevenir, combatir y desmantelar las redes criminales dedicadas al contrabando de migrantes y la explotación de personas vulnerables.
Los mandatarios calificaron el tráfico de migrantes y la trata de personas como delitos graves que trascienden las fronteras nacionales, socavan la capacidad de los Estados para controlar sus territorios y exponen a miles de personas a riesgos que amenazan sus vidas. En ese contexto, reiteraron su compromiso de combatir la migración ilegal organizada sin dejar de garantizar la protección de refugiados, desplazados forzosos y otros grupos especialmente vulnerables.
Sanciones y vigilancia en plataformas digitales
Como parte de la nueva estrategia, el G7 encargó a sus ministros competentes continuar aplicando medidas previstas en el Plan de Acción del grupo para prevenir y combatir el tráfico de migrantes.
La declaración destaca además los esfuerzos para imponer sanciones selectivas y otras medidas restrictivas contra individuos y organizaciones involucrados en estas actividades, incluyendo aquellas que operan a través de internet. Los líderes recordaron el compromiso asumido durante la presidencia canadiense del G7 de reforzar la cooperación con plataformas digitales y otros actores tecnológicos para detectar, prevenir y eliminar contenidos utilizados para organizar operaciones de tráfico de personas.
Cooperación con países de origen y tránsito
Los países del G7 también acordaron profundizar la colaboración con naciones de origen y tránsito migratorio con el fin de desmantelar las redes criminales responsables de estas actividades. La estrategia contempla iniciativas orientadas a promover la estabilidad política y económica, mejorar las condiciones de vida y crear oportunidades que permitan a las personas desarrollar sus proyectos de vida en sus propios países.
Según la declaración, estas medidas buscan abordar algunas de las causas estructurales que impulsan los movimientos migratorios irregulares, al tiempo que garantizan la protección de los derechos y la dignidad de los migrantes.
Retornos y nuevas fórmulas de gestión migratoria
El documento también subraya la obligación de los Estados de aceptar el retorno de sus propios ciudadanos y de mejorar los procedimientos para garantizar devoluciones seguras, legales, oportunas y respetuosas de los derechos humanos de aquellas personas que no tengan autorización para permanecer en los territorios de los países del grupo.
Asimismo, los líderes tomaron nota de nuevas fórmulas legales exploradas por algunos miembros del G7 en colaboración con terceros países para reforzar la gestión de los flujos migratorios, aunque sin detallar cuáles son esas iniciativas.
La declaración refleja uno de los principales consensos alcanzados durante la cumbre de Évian, donde las principales economías industrializadas coincidieron en la necesidad de combinar medidas de seguridad, cooperación internacional y desarrollo económico para enfrentar el creciente desafío de las redes de tráfico de migrantes, consideradas una de las expresiones más lucrativas y complejas del crimen organizado transnacional.