Fuente: The Prime Minister’s Office – Communications

Évian, Francia (17 de junio de 2026).- Los líderes del Grupo de los Siete (G7) acordaron impulsar una estrategia coordinada para reducir los desequilibrios económicos globales, reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro y proteger la estabilidad financiera internacional, en respuesta a un escenario marcado por tensiones comerciales, incertidumbre geopolítica y riesgos energéticos.
En una declaración conjunta adoptada al cierre de la cumbre celebrada en la ciudad francesa de Évian, los mandatarios reafirmaron su compromiso con el multilateralismo y con la cooperación económica internacional para promover un crecimiento “más equilibrado, duradero y resiliente”. El documento contó además con el respaldo de Egipto, Kenia y la República de Corea.
Preocupación por la economía mundial
Los líderes advirtieron que la economía global continúa enfrentando las secuelas de crisis previas y profundas transformaciones estructurales en el comercio y la inversión internacional. A ello se suma una creciente incertidumbre derivada de las tensiones geopolíticas y de las interrupciones en cadenas de suministro clave.
El G7 destacó especialmente la importancia de garantizar el tránsito libre y seguro a través del Estrecho de Ormuz, considerado una arteria fundamental para el comercio mundial de energía. Los líderes afirmaron que una normalización duradera de la situación en la región es esencial para contener las presiones sobre los precios de la energía, los fertilizantes y los insumos agrícolas, que afectan tanto a industrias como a consumidores de todo el mundo.
Asimismo, hicieron un llamado a evitar restricciones arbitrarias a las exportaciones y defendieron la necesidad de mantener mercados energéticos estables, transparentes y accesibles.
Cadenas de suministro más seguras
La declaración subraya que las economías avanzadas deben fortalecer sus cadenas de suministro mediante una mayor diversificación de proveedores y una reducción de dependencias excesivas en sectores estratégicos.
Los países del G7 expresaron nuevamente su preocupación por determinadas políticas económicas consideradas distorsionadoras del mercado, que, según el bloque, generan sobrecapacidad industrial, desequilibrios comerciales persistentes y dependencias económicas que pueden afectar la seguridad económica global.
En este contexto, los líderes se comprometieron a profundizar el intercambio de información para identificar vulnerabilidades en sectores estratégicos, especialmente en tecnologías avanzadas y cadenas de suministro críticas, con el fin de evitar filtraciones tecnológicas y mejorar la resiliencia económica.
El FMI y la OMC, en el centro de las reformas
El G7 pidió fortalecer el papel de instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional y los bancos multilaterales de desarrollo para mejorar la preparación y respuesta ante futuras crisis económicas.
Los líderes también respaldaron la necesidad de reformar la Organización Mundial del Comercio para que pueda responder de manera más eficaz a las nuevas realidades del comercio internacional y a los desafíos de la economía contemporánea.
Además, solicitaron al FMI y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos intensificar la vigilancia sobre los desequilibrios externos de las principales economías y evaluar cómo las políticas nacionales contribuyen a las tensiones económicas globales.
Inteligencia artificial y tecnologías cuánticas
Por primera vez, la declaración económica del G7 dedica una atención significativa al impacto de la inteligencia artificial y las tecnologías cuánticas en la estabilidad financiera mundial.
Los líderes encargaron a sus ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales estudiar las oportunidades y riesgos derivados del rápido desarrollo de los modelos avanzados de inteligencia artificial, especialmente en sectores como los servicios financieros, la productividad y los mercados laborales.
También pidieron reforzar la cooperación en materia de ciberseguridad y continuar desarrollando mecanismos para proteger las futuras cadenas de suministro vinculadas a las tecnologías cuánticas.
Reducir los desequilibrios globales
Uno de los principales mensajes de la declaración es la creciente preocupación por los persistentes desequilibrios en las cuentas externas de las principales economías del mundo.
Según el G7, los países con grandes superávits comerciales deberían impulsar la demanda interna, aumentar la inversión y reducir políticas que generen efectos negativos sobre otros mercados. Por otro lado, las economías con déficits persistentes deberían fortalecer el ahorro interno y avanzar en procesos de consolidación fiscal.
Los líderes advirtieron que retrasar estos ajustes podría intensificar las tensiones comerciales internacionales y aumentar los riesgos para la estabilidad financiera global.
Finalmente, el grupo celebró la realización de la Cumbre Global para la Convergencia del Crecimiento, organizada recientemente por Emmanuel Macron, y confirmó que continuará promoviendo debates sobre los desequilibrios económicos mundiales en el marco del G20 y otros foros internacionales, con el objetivo de construir una economía global más estable y sostenible.