Fuente: Global Affairs Canada

Ottawa. (5 de junio de 2026).-Canadá y una coalición de países occidentales expresaron su profunda preocupación por el deterioro de la situación de seguridad entre Hezbolá e Israel, e hicieron un llamado urgente a todas las partes para respetar el alto el fuego, proteger a la población civil y evitar una nueva escalada militar en la región.
La declaración conjunta fue suscrita por la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, junto con representantes diplomáticos de Australia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia, además de la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas.
En el comunicado, los gobiernos firmantes manifestaron su respaldo a los esfuerzos en curso para implementar plenamente el cese de hostilidades en el sur del Líbano y subrayaron que la población libanesa ya ha soportado enormes consecuencias derivadas de años de inestabilidad y conflictos armados.
Los ministros instaron a todas las partes involucradas a actuar con la máxima moderación, cumplir estrictamente con los compromisos del alto el fuego y abstenerse de realizar acciones que puedan provocar una nueva escalada de violencia.
Asimismo, respaldaron las iniciativas del gobierno de Líbano para extender su autoridad sobre todo el territorio nacional en cumplimiento de la United Nations Security Council Resolution 1701, incluyendo el fortalecimiento de las instituciones estatales y de las fuerzas de seguridad libanesas.
La declaración también exige que Hezbollah ponga fin a sus ataques contra Israel y avance el proceso de desarme contemplado en los acuerdos internacionales.
Al mismo tiempo, los firmantes recordaron que todas las partes deben respetar el derecho internacional y el derecho internacional humanitario. En ese contexto, solicitaron a Israel que respete la soberanía y la integridad territorial del Líbano y que detenga las acciones militares que puedan agravar el conflicto.
Los gobiernos también respaldaron los esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos y otros socios internacionales para alcanzar una solución negociada que permita garantizar la estabilidad y la seguridad a largo plazo en ambos países.
La declaración concluye afirmando que tanto los ciudadanos libaneses como los israelíes tienen derecho a vivir en paz, seguridad y dignidad, libres de la amenaza constante de una nueva confrontación armada en una de las regiones más volátiles del mundo.