Canadá analizará nuevos aranceles propuestos por EE. UU.

Fuente: Global Affairs Canada

Ottawa, 3 de junio de 2026. El gobierno de Canadá afirmó que trabajará de manera constructiva con Estados Unidos tras la propuesta de nuevos aranceles comerciales bajo la Sección 301 de la legislación estadounidense, una medida que forma parte de la estrategia de Washington para sustituir los aranceles globales vigentes cuando estos expiren en julio.

En una declaración emitida este miércoles, el ministro canadiense responsable de Comercio Canadá–Estados Unidos, Dominic LeBlanc, señaló que Ottawa tomó nota del proceso de consultas iniciado por la administración estadounidense sobre la aplicación de estos gravámenes a una amplia gama de países.

LeBlanc indicó que la iniciativa no representa una sorpresa para Canadá, ya que Washington había anticipado su intención de reemplazar los aranceles globales establecidos bajo la Sección 122 de la ley comercial estadounidense.

El ministro destacó que la propuesta contempla una exclusión específica para los productos amparados por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC o CUSMA, por sus siglas en inglés), así como otras exenciones vigentes para determinados bienes.

En el contexto de las preocupaciones estadounidenses sobre el trabajo forzado en las cadenas de suministro internacionales, Canadá reafirmó que cuenta con un sólido marco regulatorio para prevenir la entrada de productos vinculados a estas prácticas.

Asimismo, LeBlanc anunció que el gobierno federal presentará este mes nueva legislación destinada a fortalecer aún más las medidas canadienses contra el trabajo forzado, mientras mantiene una estrecha cooperación con sus socios comerciales.

“Compartimos el objetivo de Estados Unidos de garantizar que los bienes producidos mediante trabajo forzado no ingresen en nuestras cadenas de suministro”, afirmó el ministro, quien adelantó que ambas partes continuarán las conversaciones durante las próximas semanas.

La propuesta estadounidense se produce en un momento de creciente escrutinio internacional sobre las cadenas globales de producción y podría tener repercusiones para numerosos países exportadores, aunque el tratamiento preferencial otorgado a los productos cubiertos por el T-MEC reduce el impacto inmediato sobre el comercio norteamericano.