Canadá refuerza su lucha contra el antisemitismo con nuevas leyes, fondos de seguridad y un consejo ministerial

Fuente: Prime Minister’s Office

Toronto (1 de junio de 2026).- El gobierno del primer ministro Mark Carney anunció una serie de nuevas medidas para combatir el antisemitismo y fortalecer la protección de la comunidad judía en Canadá, en un contexto de aumento de los delitos de odio contra esta minoría tanto en el país como en otras democracias occidentales.

Durante un acto celebrado en Toronto, Carney afirmó que el antisemitismo ha alcanzado en Canadá niveles sin precedentes desde el período posterior a la Segunda Guerra Mundial. Según datos citados por el gobierno, más de dos tercios de los delitos de odio motivados por la religión registrados el año pasado tuvieron como objetivo a ciudadanos judíos, pese a que esta comunidad representa aproximadamente el 1 % de la población canadiense.

El mandatario señaló que el fenómeno no es exclusivo de Canadá y que también se observa un incremento de incidentes antisemitas en países como Estados Unidos, Australia y diversas naciones de Europa.

Entre las principales acciones impulsadas por Ottawa destaca la aprobación del proyecto de ley Bill C-9, conocido como Combatting Hate Act, que endurece el Código Penal canadiense mediante la creación de nuevos delitos relacionados con la intimidación y la obstrucción del acceso a lugares de culto, escuelas, centros comunitarios y otras instituciones utilizadas por comunidades identificables.

La legislación, aprobada por la Cámara de los Comunes en marzo de este año, convierte en delito penal impedir deliberadamente el acceso a espacios religiosos, culturales y educativos, una medida que busca responder al aumento de actos de hostigamiento contra grupos minoritarios.

Además del componente legislativo, el gobierno federal anunció una inversión adicional de 75 millones de dólares canadienses para el Programa Canadiense de Seguridad Comunitaria, destinado a financiar infraestructura de seguridad, capacitación y personal especializado para instituciones vulnerables a incidentes motivados por el odio.

Las autoridades también destacaron el trabajo del Canada Centre for Community Engagement and Prevention of Violence, organismo que desarrolla programas para prevenir el extremismo violento y combatir la propagación del odio en entornos digitales. En octubre de 2025, el gobierno ya había destinado más de 36 millones de dólares a iniciativas de prevención en escuelas y comunidades.

Como parte de la nueva estrategia, Carney anunció la creación del Consejo Consultivo Ministerial sobre Derechos, Igualdad e Inclusión, un organismo encargado de asesorar al gobierno en políticas destinadas a combatir el racismo y la discriminación. El consejo estará presidido por el ministro de Identidad y Cultura Canadiense, Marc Miller, e integrará a destacadas figuras de la vida pública canadiense, entre ellas Marc Gold, Martine Roy, Catriona Le May Doan, Omar Alghabra, Gary LaPlante, Aftab Erfan y Avnish Nanda.

El consejo tendrá como primera misión analizar la magnitud y las causas del antisemitismo en instituciones públicas, centros educativos, lugares de trabajo y plataformas digitales; coordinar una respuesta integral de todas las áreas del gobierno; mejorar la recopilación de datos sobre incidentes de odio; y evaluar la eficacia de las medidas adoptadas para garantizar resultados concretos.

El gobierno canadiense reiteró además su respaldo a la definición de antisemitismo de la International Holocaust Remembrance Alliance, adoptada oficialmente por Canadá en 2019 dentro de su estrategia nacional contra el racismo. Ottawa sostiene que esta definición permite diferenciar entre las críticas legítimas a las acciones de cualquier gobierno y las expresiones de odio dirigidas contra el pueblo judío.

“Estamos construyendo un país donde los judíos canadienses puedan vivir abiertamente, plenamente y orgullosamente su identidad en todos los ámbitos de la vida pública”, declaró Carney, quien subrayó que garantizar la seguridad de los ciudadanos constituye la responsabilidad fundamental del Estado.

Las nuevas medidas sitúan a Canadá entre los países occidentales que han reforzado recientemente sus políticas contra el antisemitismo, en medio de una creciente preocupación internacional por el aumento de los delitos de odio, la radicalización en línea y la violencia dirigida contra minorías religiosas y étnicas.