Fuente: The Prime Minister’s Office – Communications/ CPAC (Canadá)

Ottawa (29 de mayo de 2026).-El Gobierno de Canadá rindió homenaje este viernes a la gobernadora general saliente, Mary Simon, al destacar su legado como la primera persona indígena en ocupar la jefatura de Estado de facto del país y anunciar una nueva iniciativa destinada a fortalecer la atención de la salud mental en las comunidades indígenas y del Norte canadiense.
En una declaración oficial, el primer ministro canadiense, Mark Carney, agradeció a Mary Simon por su servicio al país al acercarse el final de su mandato como representante del monarca británico en Canadá, un cargo que asumió en 2021 y que marcó un hito histórico para la reconciliación con los pueblos originarios.
Carney afirmó que Simon contribuyó a construir un país “más fuerte, justo e inclusivo” y destacó que su trayectoria estuvo marcada por la defensa de los derechos indígenas, la promoción de la reconciliación y el impulso a una mayor visibilidad de las realidades que enfrentan las comunidades del Ártico canadiense.
“Como primera gobernadora general indígena y comandante en jefe de Canadá, Mary Simon nos recordó que la reconciliación no es un proyecto con fecha de finalización, sino una responsabilidad que debe ejercerse cada día”, señaló el jefe de Gobierno.
Uno de los aspectos más destacados de su legado fue la gira nacional de aprendizaje y escucha sobre salud mental que encabezó durante los dos últimos años. La iniciativa permitió visibilizar las necesidades de atención psicológica y bienestar emocional en comunidades remotas e indígenas, donde el acceso a servicios especializados continúa siendo limitado.
Como parte de ese esfuerzo, la Fundación Rideau Hall pondrá en marcha Ajuinnata: The Mary Simon Catalyst for Mental Wellness, un programa que ofrecerá servicios de asesoramiento psicológico, atención culturalmente adaptada y redes de apoyo comunitario en regiones del Norte y territorios indígenas.
El Gobierno federal anunció una inversión inicial de cinco millones de dólares canadienses para establecer el proyecto y se comprometió además a igualar cada dólar recaudado por la fundación hasta un máximo de 10 millones de dólares adicionales.
La decisión subraya la creciente atención que Ottawa busca otorgar a los desafíos de salud mental en las comunidades indígenas, un tema que ha adquirido relevancia internacional dentro de los esfuerzos de Canadá por avanzar en la reconciliación y cumplir con los compromisos asumidos ante organismos internacionales sobre derechos de los pueblos originarios.
La figura de Mary Simon ha trascendido las fronteras canadienses debido a su larga trayectoria diplomática y de defensa de los pueblos inuit. Antes de convertirse en gobernadora general, desempeñó funciones como embajadora para Asuntos Circumpolares y participó activamente en foros internacionales relacionados con el Ártico, el medio ambiente y los derechos indígenas.
En su mensaje, Carney también expresó su reconocimiento a Whit Fraser, esposo de Simon, y a su familia por los años de servicio público. El primer ministro sostuvo que el legado de la gobernadora general perdurará no solo por las iniciativas impulsadas durante su mandato, sino por la forma en que ejerció el cargo, caracterizada —según afirmó— por la empatía, la determinación y su compromiso con una visión inclusiva de Canadá.
La salida de Simon marca el fin de un capítulo significativo en la historia institucional canadiense y deja como herencia una agenda centrada en la reconciliación, la representación indígena y la salud mental, temas que continúan ocupando un lugar central en el debate político y social del país.