La inflación en Canadá sube a 2,8% en abril impulsada por el alza de la gasolina y tensiones en Irán

THE CANADIAN PRESS

Ottawa (19 de mayo de 2026)— La inflación en Canadá volvió a acelerarse en abril, alcanzando un 2,8% interanual, su nivel más alto desde mayo de 2024, según informó Statistics Canada. El aumento estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de la gasolina en medio de las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto en Irán, aunque los analistas advierten que los efectos completos aún no se reflejan en los precios al consumidor.

El dato representa un salto respecto al 2,4% registrado en marzo, aunque fue menor al 3% que anticipaban algunos economistas en encuestas previas. El comportamiento de los precios confirma que la economía canadiense sigue expuesta a choques externos, especialmente en el sector energético.

Gasolina como principal motor inflacionario

El componente más influyente en el alza fue el precio de la gasolina, que aumentó un 28,6% interanual. Según Statistics Canada, el incremento estuvo vinculado a la disrupción en los mercados globales de petróleo tras el conflicto en Irán, que ha afectado el flujo internacional de suministros energéticos.

A este factor se sumó el cambio estacional hacia mezclas de gasolina de verano, que suelen ser más costosas en Canadá durante los meses cálidos.

Sin embargo, el impacto fue parcialmente compensado por medidas internas. El gobierno federal eliminó el precio al carbono sobre los combustibles un año antes, lo que había reducido artificialmente los precios en la comparación anual previa. Al salir ese efecto del cálculo interanual, la inflación aparece ahora más alta.

Además, Ottawa suspendió temporalmente el impuesto especial a los combustibles a mitad de mes, lo que redujo el precio de la gasolina en aproximadamente 10 centavos por litro y el diésel en cuatro centavos, una medida vigente hasta el Día del Trabajo.

Presiones mixtas en la economía

Pese al aumento en energía, otros componentes ayudaron a contener la inflación. Los precios de los viajes organizados cayeron un 11% interanual, mientras que el ritmo de aumento de los alquileres se desaceleró a nivel nacional, especialmente en Columbia Británica, donde incluso se registró una moderación más marcada debido a la caída poblacional.

La inflación alimentaria también mostró señales de alivio, bajando al 3,5% desde el 4% de marzo. Productos como pollo, verduras frescas, café y té experimentaron aumentos más moderados tras las fuertes alzas de inicios de año.

Efectos aún no completos del choque energético

Algunos economistas advierten que el impacto del conflicto en Irán todavía no se ha trasladado completamente al conjunto de la economía. Según análisis de bancos como CIBC y BMO, los precios de los vuelos y los costos logísticos vinculados al combustible podrían reflejarse con mayor fuerza durante el verano, cuando los consumidores utilicen servicios adquiridos en los meses previos.

También existe preocupación por posibles efectos indirectos en los alimentos, especialmente si los mayores costos energéticos y las interrupciones en el suministro global de fertilizantes se prolongan.

“Si los precios de la energía y los fertilizantes siguen subiendo, eso eventualmente se trasladará a los supermercados”, advirtió un estratega de mercado citado en el informe.

Banco de Canadá mantiene postura cautelosa

El informe de inflación llega en un momento clave para la política monetaria, ya que será el último dato relevante antes de la próxima decisión del Bank of Canada el 10 de junio.

El banco central ha mantenido su tasa de interés en 2,25% durante las últimas cuatro reuniones consecutivas, en un contexto de crecimiento económico moderado y señales de enfriamiento en la inflación subyacente.

Analistas destacan que las medidas de inflación “core” se desaceleraron más de lo previsto en abril, lo que reduce la presión para nuevos aumentos de tasas. Esto sugiere que el banco podría mantener su postura de espera durante el verano e incluso hacia inicios de 2026, salvo que las presiones energéticas se extiendan a otros sectores de la economía.

El gobernador Tiff Macklem ha señalado que la entidad está dispuesta a “mirar a través” de los choques iniciales en energía, siempre que no se conviertan en presiones inflacionarias persistentes.

Perspectivas: estabilidad frágil

En conjunto, el informe de abril refleja una economía canadiense en equilibrio delicado: por un lado, la energía empuja la inflación al alza; por otro, la debilidad en algunos sectores de consumo y vivienda ayuda a contenerla.

Los expertos coinciden en que el principal riesgo para los próximos meses será la persistencia del conflicto en Irán y su impacto en los mercados globales de petróleo y fertilizantes, factores que podrían redefinir la trayectoria de precios en Canadá durante la segunda mitad del año.