THE CANADIAN PRESS /AP

Toronto (18 de mayo de 2026).-Millones de canadienses podrían enfrentar una temporada de alergias más intensa este año debido al aumento de los niveles de polen en distintas regiones del país, una situación que especialistas vinculan al cambio climático, las variaciones extremas del clima y el crecimiento urbano.
Investigadores de la empresa canadiense Aerobiology Research Laboratories, dedicada al monitoreo del polen, señalaron que las concentraciones de estas partículas en el aire se han duplicado en Canadá en los últimos años, agravando síntomas como congestión nasal, picazón, estornudos, ojos irritados e incluso urticaria.
Según Daniel Coates, director de la organización, las temperaturas más cálidas favorecen la reproducción de árboles y plantas, lo que prolonga y fortalece las temporadas de polinización.
“El polen ama el clima cálido”, explicó Coates. “Cuando hay períodos más largos de temperaturas elevadas, la ciencia demuestra que habrá más polen en el aire”.
Aunque la primavera de 2026 comenzó más fría en gran parte del país, los expertos afirman que esto provocó un fenómeno particular: diferentes especies de árboles están liberando polen al mismo tiempo. Árboles que normalmente florecen al inicio de la temporada, como cedros y arces, coinciden ahora con otros que suelen hacerlo semanas después, como abedules, robles y álamos.
El resultado es una “explosión” de polen más concentrada e intensa.
En ciudades como Edmonton, en la provincia de Alberta, los niveles han sido especialmente elevados. Kevin Sproule, arborista de la empresa Davey Tree, señaló que las fuertes variaciones meteorológicas —que incluyeron nieve, hielo y luego temperaturas cálidas en cuestión de días— han empeorado la situación.
“Mi esposa y mis hijos han tenido más síntomas de alergia este año que en temporadas anteriores”, comentó Sproule. “Creo que se debe a esa explosión intensa de polen”.
Los investigadores también apuntan al llamado “sexismo botánico” como otro factor que contribuye al problema. Dawn Jurgens, especialista de Aerobiology Research Laboratories, explicó que durante décadas muchas ciudades prefirieron plantar árboles masculinos para evitar los frutos y residuos que generan los árboles femeninos.
Sin embargo, los árboles masculinos producen mucho más polen.
“Eso empeora las alergias porque hay una mayor liberación de polen cuando predominan los árboles masculinos”, afirmó Jurgens.
A esto se suma el “efecto isla de calor” en las zonas urbanas, donde edificios, concreto y asfalto retienen más temperatura que las áreas rurales, creando condiciones ideales para la acumulación de polen.
Los expertos recomiendan a las personas alérgicas limitar las actividades al aire libre en días de alta concentración, mantener las ventanas cerradas y evitar secar ropa en exteriores durante los períodos más críticos.
Amy Kish, técnica de laboratorio en Ontario, relató que este año ha sufrido constantes molestias por las alergias.
“No puedo abrir las ventanas y me molesta cuando mi esposo cuelga la ropa afuera ciertos días”, contó. “No es agradable sentirse enferma todo el tiempo por culpa de las alergias”.
Especialistas advierten que, con el avance del cambio climático y el aumento de las temperaturas, las temporadas de polen podrían seguir intensificándose en Canadá durante los próximos años.