
Washington/Caracas (15 de abril de 2026).- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, planea presentarse a las próximas elecciones presidenciales del país, aún sin fecha definida, en un movimiento que añade una nueva dimensión política a la crisis venezolana con implicaciones internacionales.
La intención de Rodríguez se desprende de documentos registrados en Estados Unidos por su abogado, Jihad Smaili, ante el sistema de agentes extranjeros (FARA), que regula la actividad de representantes de gobiernos o figuras extranjeras en territorio estadounidense. El contrato incluye servicios vinculados no solo a litigios internacionales, sino también a su eventual campaña electoral y gestiones orientadas al levantamiento de sanciones.
Según el registro, el abogado asesorará a la dirigente en asuntos relacionados con la Casa Blanca y el Departamento de Estado, en un momento en que Washington ha restablecido relaciones diplomáticas con Caracas tras años de ruptura.
Rodríguez asumió el poder en enero tras la captura del líder chavista Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, lo que abrió un escenario inédito en la política venezolana y un mayor involucramiento de EE.UU. en la transición del país . Desde entonces, su Gobierno ha impulsado reformas económicas, incluida la apertura del sector petrolero a la inversión extranjera, en busca de reactivar una economía debilitada .
En paralelo, la dirigente ha insistido en que se celebrarán elecciones “libres y justas”, aunque ha evitado fijar una fecha concreta, condicionando el calendario a un diálogo político interno .
El posible salto de Rodríguez a la contienda electoral se produce en un contexto de fuerte presión internacional para que Venezuela avance hacia una normalización democrática. Analistas advierten que la celebración de elecciones creíbles es clave para atraer inversión extranjera y garantizar estabilidad institucional, especialmente tras años de sanciones y desconfianza en el sistema político .
Además, el proceso electoral se perfila como un punto de inflexión geopolítico: Estados Unidos ha mostrado interés en estabilizar el país sudamericano, tanto por razones energéticas como estratégicas, mientras otros actores internacionales siguen de cerca la evolución del proceso.
Por ahora, no existe un calendario electoral oficial y la oposición permanece fragmentada, con figuras como María Corina Machado fuera del país. La eventual candidatura de Rodríguez podría redefinir el equilibrio político interno y condicionar la relación de Venezuela con la comunidad internacional en los próximos años.