Ontario podría gastar hasta $20 millones al año por almacenar alcohol estadounidense retirado de sus tiendas

Toronto (18 de mayo de 2026).- La decisión del gobierno de Ontario de retirar bebidas alcohólicas estadounidenses de las estanterías de la LCBO como respuesta a las amenazas arancelarias y de anexión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría estar generando un elevado costo para los contribuyentes.

Según Michael Armstrong, profesor asociado de operaciones y logística en Brock University, la provincia podría estar pagando alrededor de 20 millones de dólares anuales únicamente para almacenar un inventario de alcohol estadounidense valorado en 79,1 millones de dólares que permanece sin vender.

El experto explicó que los costos de mantener ese inventario incluyen almacenamiento, seguros, seguridad y el capital inmovilizado. Armstrong calcula que el gasto anual podría oscilar entre 10 y 30 millones de dólares, aunque considera que 20 millones es una estimación razonable basada en reglas comunes de la industria.

“Estamos dispuestos a gastar 20 millones de dólares al año para no vender su alcohol”, señaló Armstrong, quien ha investigado tendencias de ventas de bebidas alcohólicas y su relación con el mercado del cannabis.

La medida de retirar productos estadounidenses de los estantes se convirtió en una de las respuestas más visibles de Ontario frente a las tensiones comerciales con Estados Unidos. Sin embargo, más de un año después, el inventario continúa almacenado, lo que ha abierto interrogantes sobre el costo real de mantener una protesta comercial simbólica cuyo impacto económico inicial podría ya haberse producido.

La Liquor Control Board of Ontario no respondió a las preguntas sobre cuánto dinero público se está destinando al almacenamiento de este inventario. Documentos obtenidos previamente mediante la ley de acceso a la información revelaron la magnitud de las existencias acumuladas, aunque gran parte de la información fue censurada.

Armstrong también cuestionó el nivel de secretismo con el que opera la LCBO y señaló que no existe una razón clara para mantener confidenciales detalles generales sobre el inventario almacenado.

El caso ha reavivado el debate sobre los costos financieros de las decisiones políticas vinculadas a las tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, especialmente cuando esos costos terminan siendo asumidos por los contribuyentes de Ontario.

Fuente: CBC News

Crédito fotográfico: LCBO