
Ottawa (17 de abril de 2026).– En un contexto de reconfiguración económica global y crecientes tensiones comerciales, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció la celebración de la primera Canada Investment Summit, una apuesta estratégica para posicionar al país como uno de los principales destinos mundiales de inversión.
El encuentro se realizará los días 14 y 15 de septiembre de 2026 en Toronto, y reunirá a algunos de los mayores inversionistas del planeta, incluidos directores ejecutivos, emprendedores y líderes empresariales internacionales. El objetivo es claro: atraer capital extranjero hacia sectores clave como energía limpia, minerales críticos y tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial.
La iniciativa forma parte de un ambicioso plan del Gobierno canadiense para movilizar hasta un billón de dólares en inversiones durante los próximos cinco años, combinando recursos públicos, privados e institucionales. Según el Ejecutivo, esta estrategia busca fortalecer la resiliencia económica del país en un escenario internacional marcado por la incertidumbre.
Carney subrayó que Canadá cuenta con ventajas competitivas clave, como su estabilidad fiscal, una de las menores ratios de deuda neta respecto al PIB entre las economías del G7 y una fuerza laboral altamente cualificada. “Tenemos lo que el mundo necesita”, afirmó, al destacar el potencial del país como potencia energética y tecnológica.
La cumbre será organizada en colaboración con dos de los mayores fondos institucionales del país, el Canada Pension Plan Investment Board y el Public Sector Pension Investment Board, lo que refuerza el mensaje de Canadá como socio confiable en el escenario global.
Por su parte, el ministro de Comercio Internacional, Maninder Sidhu, señaló que la iniciativa envía una señal clara en medio de las disrupciones comerciales actuales: Canadá busca consolidarse como un actor económico relevante y estable.
En el último año, el país ha asegurado más de 20 acuerdos económicos y de defensa, así como compromisos de inversión extranjera por unos 97.000 millones de dólares. Además, cuenta con tratados de libre comercio que le permiten acceso preferencial a 1.500 millones de consumidores en 51 países, lo que representa cerca de dos tercios del PIB mundial.
El Gobierno también ha impulsado proyectos estratégicos en sectores como el gas natural licuado, la energía nuclear, los minerales críticos —incluidos níquel, grafito y tungsteno— y la infraestructura de transporte, que en conjunto superan los 126.000 millones de dólares en inversiones.
Con esta cumbre, Canadá busca no solo atraer capital, sino también consolidar alianzas internacionales a largo plazo en sectores considerados clave para la economía del futuro, en un momento en que las potencias compiten por asegurar cadenas de suministro y liderazgo tecnológico.