Ontario: La asequibilidad, la vivienda y el transporte público centran las demandas de los votantes en Toronto

Fuente: THE CANADIAN PRESS

TORONTO.— La asequibilidad económica, el acceso a una vivienda digna, la seguridad pública y el transporte figuran entre las principales preocupaciones de los residentes de Toronto de cara a las elecciones municipales del próximo 26 de octubre, en las que más de 50 candidatos aspiran a dirigir la ciudad más grande de Canadá durante los próximos cuatro años.

Los sondeos apuntan a una contienda reñida entre la actual alcaldesa, Olivia Chow, y el concejal Brad Bradford, quienes han presentado propuestas diferentes para responder a las dificultades económicas de las familias, ampliar la oferta de vivienda y mejorar los servicios públicos.

La campaña electoral refleja los desafíos de una metrópoli donde el encarecimiento de la vida, los problemas de acceso a la vivienda y las diferencias en la infraestructura entre los distintos distritos se han convertido en cuestiones centrales del debate político.

El coste de la vida y la vivienda, prioridades para las familias

Chow ha situado entre sus principales compromisos la adopción de medidas para reducir el coste de los alimentos, la implantación de almuerzos escolares gratuitos y la construcción de más viviendas asequibles.

Bradford, por su parte, ha prometido congelar las tasas del impuesto municipal sobre la propiedad durante su primer año como alcalde y eliminar el impuesto sobre las transferencias inmobiliarias para las viviendas con un precio inferior a 1,1 millones de dólares canadienses.

Para numerosos electores, sin embargo, las propuestas deberán traducirse en mejoras concretas en sus presupuestos familiares.

Ilham Saydna, residente de North York desde hace tres décadas y arrendataria, afirmó que votará por el candidato que otorgue mayor prioridad a la seguridad alimentaria y a la reducción de los gastos cotidianos.

La residente advirtió que muchas personas tienen dificultades para pagar simultáneamente el alquiler y los alimentos, lo que aumenta la dependencia de los bancos de alimentos.

Saydna también reclamó una mayor protección para los inquilinos y una revisión de los criterios utilizados para definir qué se considera una vivienda asequible.

La crisis habitacional constituye uno de los principales desafíos para la próxima administración municipal, tanto por la dificultad de acceder a una vivienda como por el aumento de los costes asociados a mantenerla.

En Scarborough, Patty Wegrzyn aseguró que vendió su vivienda porque ya no podía afrontar los incrementos del impuesto sobre la propiedad. La residente pidió a los candidatos una mayor consideración hacia los contribuyentes y cuestionó la posibilidad de seguir aumentando la carga fiscal sobre familias que también atraviesan dificultades económicas.

Por su parte, Peter Formica, residente de Scarborough que vive en una cooperativa de viviendas para personas mayores, propuso que el Ayuntamiento estudie vender propiedades municipales de alto valor que estén infrautilizadas para financiar iniciativas de vivienda asequible destinadas a los mayores.

También planteó la posibilidad de aprovechar mejor las viviendas de mayor tamaño que no se utilizan plenamente, con el objetivo de ampliar la disponibilidad de alojamientos accesibles.

Personas sin hogar y seguridad pública

La falta de vivienda también ocupa un lugar destacado en el debate electoral. El plan municipal de diez años para ampliar la capacidad de los albergues, incluidos nuevos centros fuera del centro de Toronto, ha generado reacciones diversas entre los residentes.

Mientras algunos ciudadanos consideran indispensable ampliar los recursos para las personas sin hogar, otros han expresado preocupación por la ubicación de los refugios cerca de zonas residenciales, escuelas y espacios frecuentados por menores.

Wegrzyn manifestó su apoyo al derecho de todas las personas a disponer de una vivienda, pero cuestionó la instalación de albergues en barrios donde viven familias con niños pequeños.

Estas preocupaciones reflejan la dificultad de conciliar las necesidades de las personas en situación de calle con las inquietudes de las comunidades que reciben nuevas instalaciones.

Chow sostiene que su estrategia para reducir el sinhogarismo está dando resultados, mientras que Bradford propone reforzar la vivienda de apoyo y los alojamientos transitorios, destinados a facilitar la transición hacia una residencia estable.

En materia de seguridad, algunos electores han reclamado más recursos para combatir la delincuencia. Sin embargo, otros defienden que la prevención social y la atención a la salud mental deben recibir mayor atención que las medidas policiales exclusivamente reactivas.

Los datos de la Policía de Toronto indican que los homicidios, los tiroteos y los robos han disminuido durante el año en curso, según la información recogida en la nota de prensa.

Saydna considera que la pobreza y la falta de vivienda deben abordarse como parte de cualquier estrategia de seguridad pública. A su juicio, mejorar las condiciones de vida y garantizar el acceso a una vivienda puede contribuir a reducir los factores que favorecen la delincuencia.

Transporte público y enfrentamiento con el gobierno provincial

La movilidad urbana constituye otro de los asuntos que pueden influir en el voto. Los electores reclaman mejores conexiones de transporte, especialmente en los barrios periféricos, donde los proyectos de ampliación del metro y de transporte ligero acumulan retrasos.

En el distrito de Don Mills, Terry Chamberlain afirmó que su barrio necesita un centro comunitario y más instalaciones para los niños. Aunque considera que el transporte público de la zona funciona razonablemente bien, pidió al Ayuntamiento que presionara al Gobierno provincial para ampliar la línea de metro Ontario Line más allá de Eglinton Avenue.

El proyecto, actualmente en construcción, contempla un recorrido de 15,6 kilómetros.

Las relaciones entre la alcaldía y el Gobierno de Ontario también forman parte de la campaña. Ross Rowlands, residente del barrio de Beaches y usuario habitual de la bicicleta, aseguró que apoyará a un candidato dispuesto a enfrentarse al primer ministro provincial, Doug Ford.

Rowlands criticó las decisiones del Gobierno de Ontario de prohibir las cámaras municipales de control de velocidad y retirar determinados carriles bici de las principales vías urbanas. A su juicio, estas medidas pueden comprometer la seguridad vial.

Chow se ha opuesto firmemente a ambas decisiones, aunque mantiene una relación de cooperación con Ford en otros asuntos municipales y provinciales.

El debate pone de manifiesto las tensiones entre los distintos niveles de gobierno sobre quién debe decidir las prioridades de movilidad y seguridad en Toronto.

Scarborough reclama inversiones y mejores conexiones

Las desigualdades territoriales dentro de Toronto son especialmente visibles en Scarborough, un distrito con más de 600.000 habitantes que lleva años reclamando inversiones para mejorar su conectividad con el resto de la ciudad.

La Comisión de Transporte de Toronto (TTC) inauguró recientemente un corredor exclusivo para autobuses de cuatro kilómetros entre Kennedy Station y Scarborough Town Centre. La infraestructura sustituye parte del servicio ferroviario de la antigua línea 3, cerrada tras un descarrilamiento ocurrido hace más de tres años.

El Ayuntamiento presentó la apertura anticipada del corredor, seis meses antes de lo previsto, como un avance importante. Sin embargo, para numerosos residentes, la nueva infraestructura no compensa los retrasos acumulados en otros proyectos.

Leonel Juan cuestionó que se hayan desarrollado conexiones de metro hasta Vaughan, al norte de Toronto, mientras Scarborough continúa esperando una integración más completa en la red de transporte metropolitano, casi tres décadas después de la fusión municipal que incorporó el distrito a la ciudad.

La prolongación del metro de Scarborough continúa pendiente y todavía faltan años para su entrada en funcionamiento.

A su vez, el proyecto de transporte rápido del este de Scarborough, una línea de tren ligero de 18,6 kilómetros que conectaría Kennedy con Malvern Town Centre a través del campus de la Universidad de Toronto en Scarborough, continúa en fase de diseño.

La iniciativa, conocida anteriormente como Eglinton East LRT, acumula importantes retrasos debido a la falta de financiación y a los desacuerdos políticos.

Juan pidió al próximo alcalde acelerar el proyecto y prestar mayor atención a las necesidades de vivienda de Scarborough. También defendió que se permita un mayor desarrollo residencial en las zonas costeras del distrito para aumentar la oferta habitacional.

El residente considera que las inversiones municipales han favorecido históricamente al centro de Toronto y a otras zonas, por lo que reclama una distribución más equilibrada de los recursos públicos.

Una elección decisiva para el futuro de Toronto

La campaña municipal enfrenta a los candidatos a un desafío que va más allá de sus promesas electorales: responder a las presiones económicas que soportan los residentes y garantizar que el crecimiento de Toronto beneficie a los distintos barrios.

La vivienda asequible, la seguridad alimentaria, el sinhogarismo, la fiscalidad municipal y la modernización del transporte público aparecen estrechamente vinculados en las demandas ciudadanas.

Mientras Chow defiende la continuidad de sus políticas sociales y habitacionales, Bradford plantea medidas fiscales y nuevas estrategias de vivienda como elementos centrales de su candidatura.

El resultado del 26 de octubre determinará quién dirigirá Toronto durante los próximos cuatro años y qué prioridades guiarán las decisiones municipales en una ciudad que afronta importantes retos de crecimiento, desigualdad y acceso a los servicios públicos.

Más allá de la competencia entre los principales aspirantes, los testimonios de los electores reflejan una exigencia común: que el próximo Gobierno municipal convierta la asequibilidad, la vivienda y la calidad de vida en resultados concretos para quienes viven y trabajan en Toronto.