Gobierno de PM Mark Carney propone transformar la Agencia de Inversiones de Defensa en una corporación de la Corona

Fuente: THE CANADIAN PRESS

Ottawa, 6 de octubre de 2026.— El Gobierno liberal del primer ministro canadiense, Mark Carney, presentó este martes un proyecto de ley destinado a transformar la actual Agencia de Inversiones de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés) en una corporación de la Corona, una medida con la que Ottawa busca acelerar la adquisición de equipamiento militar y fortalecer al mismo tiempo la industria canadiense de defensa.

El Proyecto de Ley C-40 crearía la denominada Canadian Corporation for Defence Investment, que tendría mayor autonomía administrativa, un consejo de administración propio y capacidad para tomar decisiones comerciales con mayor rapidez.

La nueva corporación dependería de un cargo ministerial creado específicamente para esta área: el ministro asociado de Defensa Nacional para Adquisiciones.

Ottawa busca acelerar las compras militares

El secretario de Estado para Adquisiciones de Defensa, Stephen Fuhr, defendió la transformación durante una conferencia de prensa en Parliament Hill, argumentando que las adquisiciones militares requieren negociaciones complejas con algunas de las mayores empresas del mundo.

Según Fuhr, la nueva estructura permitiría a la agencia contar con mayor capacidad técnica y comercial para negociar contratos, tomar decisiones oportunas y administrar relaciones empresariales que pueden extenderse durante décadas.

“La agencia necesita talento, autoridades y experiencia comercial para negociar con confianza, tomar decisiones oportunas y gestionar esas relaciones durante décadas”, afirmó Fuhr.

Carney creó la Agencia de Inversiones de Defensa en octubre de 2025 como parte de su estrategia para acelerar el proceso de adquisición de equipos para las Fuerzas Armadas canadienses. Para dirigirla nombró como director ejecutivo a Doug Guzman, antiguo ejecutivo de Royal Bank of Canada y cercano al primer ministro.

Un cambio respecto a la estrategia inicial

La decisión representa un cambio respecto a la posición que el propio Gobierno liberal había defendido meses atrás.

Antes del verano, Fuhr había señalado que convertir la DIA en una agencia departamental permitiría al Gobierno federal mantener un mayor control sobre el gasto.

Ahora, el Gobierno sostiene que una corporación de la Corona ofrecerá mayor flexibilidad y permitirá atraer especialistas del sector privado que una estructura estrictamente departamental tendría dificultades para incorporar.

Fuhr explicó que la posición del Gobierno evolucionó tras evaluar las necesidades operativas de la agencia.

La legislación, sin embargo, mantiene mecanismos de supervisión política. El artículo 9 del proyecto de ley establece que el ministro responsable podrá ordenar a la corporación que adopte determinadas medidas o exigir autorización ministerial antes de que avance con ciertas decisiones.

Una agencia con capacidad para movilizar grandes cantidades de dinero

El proyecto de ley otorgaría a la nueva corporación amplias facultades para financiar proyectos de defensa.

Entre otras disposiciones, podría conceder préstamos o realizar pagos de hasta 1.000 millones de dólares canadienses provenientes del Fondo Consolidado de Ingresos, sujetos a la aprobación ministerial.

La legislación también establece numerosos criterios para permitir adquisiciones sin un proceso competitivo.

El Gobierno podría recurrir a contratos directos para respaldar sectores específicos de la economía canadiense o cuando determinado equipamiento sea compatible con sistemas ya utilizados por las Fuerzas Armadas de Canadá.

También contempla adquisiciones directas cuando la interoperabilidad sea necesaria con equipos utilizados por gobiernos aliados o por países considerados esenciales para la defensa de Canadá.

Debate sobre transparencia y contratos directos

La propuesta ha generado preocupación entre algunos responsables de supervisión presupuestaria.

La directora parlamentaria de Presupuesto, Annette Ryan, advirtió que la nueva estructura podría dificultar el seguimiento del dinero público y determinar con precisión qué departamento está financiando cada proyecto y en qué ejercicio fiscal.

La advertencia llega mientras Ottawa prepara un fuerte incremento del gasto militar para cumplir con los compromisos asumidos dentro de la OTAN.

Según una proyección difundida por la Oficina Parlamentaria de Presupuesto, Canadá tendría que destinar aproximadamente 163.600 millones de dólares canadienses adicionales hacia 2035 para alcanzar el objetivo de gasto básico equivalente al 3,5 % del PIB establecido dentro de sus compromisos de la Alianza.

La oposición cuestiona la nueva estructura

El proyecto también enfrenta críticas del Partido Conservador.

Los críticos conservadores de Defensa, James Bezan y Jeff Kibble, cuestionaron la creación de una nueva estructura burocrática y de un nuevo cargo ministerial.

En una declaración, argumentaron que las Fuerzas Armadas necesitan un proceso de adquisiciones capaz de proporcionar rápidamente equipos adecuados para las amenazas contemporáneas, en lugar de una nueva capa administrativa.

La oposición también ha cuestionado decisiones recientes de Ottawa relacionadas con adquisiciones militares sin competencia abierta, incluida la decisión de avanzar mediante un proceso no competitivo para nuevos aviones de alerta temprana y control aerotransportado.

Una pieza central de la estrategia industrial de defensa

La transformación de la DIA forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno de Carney para modernizar la administración federal y utilizar estructuras con mayor autonomía para ejecutar grandes proyectos.

La iniciativa sigue el modelo empleado por Ottawa en otros proyectos recientes, como el Canada Strong Sovereign Wealth Fund y Build Canada Homes, una corporación de la Corona creada para incrementar la oferta de viviendas asequibles.

La Agencia de Inversiones de Defensa ya participa en importantes proyectos militares, entre ellos el proceso para reemplazar la envejecida flota de submarinos de la Marina Real Canadiense y un contrato con Telesat LEO para servicios de comunicaciones satelitales militares.

Asimismo, la agencia tendrá un papel central en la Defence Industrial Strategy, presentada por el Gobierno en febrero de 2026 con el objetivo de establecer una orientación de largo plazo para el crecimiento de la industria nacional de defensa.

Una apuesta estratégica en un nuevo escenario internacional

La reforma se produce en un momento en que Canadá busca incrementar sus capacidades militares y cumplir mayores compromisos con la OTAN, al mismo tiempo que pretende desarrollar una industria de defensa nacional capaz de suministrar tecnología y equipamiento a las Fuerzas Armadas.

El proyecto de ley deberá ahora avanzar por el proceso parlamentario antes de convertirse en legislación. Mientras tanto, el debate se centrará en cómo equilibrar rapidez en las adquisiciones, desarrollo de la industria canadiense, control del gasto público y supervisión parlamentaria.

Para el Gobierno de Carney, la transformación de la DIA pretende convertir las adquisiciones de defensa en una herramienta tanto de seguridad nacional como de política industrial, en un momento de creciente competencia estratégica y de mayores exigencias sobre los aliados de la OTAN.

Interpretación al español por Francisco Javier Valdiviezo Cruz.