
Nueva York ( 3 de abril de 2026) .– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó una propuesta presupuestaria que prevé un aumento sin precedentes del gasto militar hasta los 1,5 billones de dólares, acompañado de amplios recortes en programas sociales y agencias federales.
El plan, que deberá ser aprobado por el Congreso estadounidense, elevaría el presupuesto de defensa en cerca de un 40 %, en un contexto marcado por conflictos internacionales y crecientes tensiones en Oriente Medio.
Prioridad militar en un escenario global incierto
La iniciativa busca reforzar la capacidad militar de Estados Unidos y garantizar su supremacía estratégica. Según la Casa Blanca, el objetivo es responder a un entorno internacional cada vez más volátil, incluyendo la prolongada confrontación con Irán.
El director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Russell Vought, defendió el plan asegurando que permitirá mantener “el ejército más poderoso del mundo”.
Recortes en programas sociales y agencias
Para financiar el incremento en defensa, la propuesta contempla una reducción del 10 % en el gasto no militar, afectando áreas clave como educación, agricultura, comercio y programas de asistencia social.
Entre los ajustes más significativos destacan los recortes a la Agencia de Protección Ambiental, que perdería más de la mitad de su financiación, y a la NASA, que vería canceladas varias misiones científicas tras una reducción cercana al 23 %.
Asimismo, el plan incluye nuevas disminuciones presupuestarias para el Departamento de Educación y otros programas vinculados a salud, alimentación y ayuda internacional.
Giro en la política económica
La administración Trump sostiene que estas medidas forman parte de un esfuerzo por reducir el gasto público y eliminar lo que considera estructuras ineficientes dentro del Gobierno federal.
En este sentido, la Casa Blanca afirma haber logrado importantes ahorros fiscales y apuesta por redirigir recursos hacia la seguridad nacional, marcando un giro en la política económica respecto a la administración del expresidente Joe Biden.
Debate en el Congreso
La propuesta abre ahora un intenso debate en el Capitolio, donde legisladores deberán evaluar el equilibrio entre defensa y gasto social, en un momento en que el país enfrenta desafíos tanto internos como externos.
Analistas señalan que el plan podría profundizar divisiones políticas y sociales, al priorizar el gasto militar frente a programas que impactan directamente en la población más vulnerable.
Fuente: Agencia EFE
Crédito fotográfico: Agencia EFE