Líderes de siete potencias condenan ataques de Irán y exigen garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz

Ottawa (20 de marzo de 2026).— Los líderes de Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón emitieron ayer una declaración conjunta en la que condenan “en los términos más enérgicos” los recientes ataques atribuidos a Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo Pérsico, así como acciones contra infraestructuras civiles, incluidas instalaciones de petróleo y gas.

En el pronunciamiento, los países también denunciaron lo que califican como un cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de fuerzas iraníes, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de energía. Los líderes expresaron su profunda preocupación por la escalada del conflicto y advirtieron sobre sus posibles repercusiones globales.

La declaración insta a Irán a cesar de inmediato sus amenazas, la colocación de minas, así como los ataques con drones y misiles, y cualquier intento de bloquear el tránsito comercial por el estrecho. Asimismo, le pide cumplir con la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Los países firmantes subrayaron que la libertad de navegación es un principio fundamental del derecho internacional, consagrado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Advirtieron que las acciones de Irán tendrán efectos en todo el mundo, particularmente en las poblaciones más vulnerables, debido a su impacto en el suministro energético global.

En ese sentido, recalcaron que la interferencia con el transporte marítimo internacional y la disrupción de las cadenas de suministro energético constituyen una amenaza para la paz y la seguridad internacionales. Por ello, solicitaron una moratoria inmediata y completa sobre los ataques a infraestructuras civiles, incluidas las energéticas.

Los líderes también manifestaron su disposición a contribuir a los esfuerzos necesarios para garantizar un tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, y acogieron positivamente la planificación de varios países en ese sentido.

Además, respaldaron la decisión de la Agencia Internacional de Energía de autorizar una liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo y señalaron que adoptarán otras medidas para estabilizar los mercados energéticos, incluyendo la cooperación con países productores para aumentar la oferta.

Finalmente, se comprometieron a brindar apoyo a las naciones más afectadas a través de mecanismos multilaterales, como las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales. En su cierre, reiteraron que la seguridad marítima y la libertad de navegación benefician a todos los países, e hicieron un llamado a respetar el derecho internacional y los principios fundamentales de la prosperidad y la seguridad global.

Fuente: Prime Minister’s Office (PMO)

Crédito fotográfico: usnews.com