Fuente: Defence Investment Agency

Canberra, Australia (22 de junio de 2026).- Canadá y Australia dieron un paso significativo en materia de seguridad y defensa al formalizar una alianza estratégica para el desarrollo de capacidades avanzadas de vigilancia en el Ártico canadiense, mediante la adquisición de tecnología de radar de largo alcance capaz de detectar amenazas aéreas y marítimas a miles de kilómetros de distancia.
El anuncio fue realizado este domingo en Canberra por el secretario de Estado para la Adquisición de Defensa de Canadá, Stephen Fuhr, quien firmó un acuerdo gubernamental con el viceprimer ministro y ministro de Defensa de Australia, Richard Marles, para incorporar tecnología australiana de Radar Sobre el Horizonte (Over-the-Horizon Radar, OTHR) al programa canadiense Arctic Over-the-Horizon Radar (A-OTHR).
El convenio marca el inicio de la fase de implementación de uno de los proyectos de defensa más ambiciosos de Canadá en las últimas décadas. Ottawa invertirá aproximadamente 2.500 millones de dólares canadienses en la adquisición de esta tecnología desarrollada por la empresa australiana BAE Systems Australia, cuyos trabajos comenzarán el 1 de julio de 2026. El objetivo es alcanzar una capacidad operativa inicial antes de diciembre de 2029.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de modernización de la defensa continental y de fortalecimiento de la soberanía canadiense en el Ártico, una región que ha adquirido creciente relevancia geopolítica debido a los cambios climáticos, la apertura de nuevas rutas marítimas y el aumento de la competencia estratégica entre potencias mundiales.
Además del acuerdo de adquisición entre ambos gobiernos, Canadá suscribió un convenio de derechos tecnológicos sobre el sistema OTHR y un acuerdo integral de beneficios industriales y tecnológicos con BAE Systems Australia. Estos instrumentos buscan garantizar la transferencia de conocimientos y el desarrollo de capacidades industriales dentro de Canadá.
Según el Ministerio de Defensa canadiense, el sistema permitirá detectar y rastrear amenazas aéreas y marítimas mucho antes de que ingresen al espacio aéreo o marítimo norteamericano. A diferencia de los radares convencionales, la tecnología OTHR utiliza la ionosfera para refractar señales de radar, permitiendo observar más allá de la curvatura terrestre y cubrir enormes extensiones del territorio ártico.
El ministro de Defensa de Canadá, David McGuinty, afirmó que la asociación con Australia fortalecerá la capacidad de las Fuerzas Armadas canadienses para detectar, disuadir y responder a amenazas emergentes con mayor rapidez y precisión, al tiempo que reforzará la soberanía nacional y la cooperación dentro del sistema de defensa aeroespacial NORAD.
Por su parte, el viceprimer ministro australiano Richard Marles destacó que se trata del mayor acuerdo de exportación de defensa en la historia de Australia y una muestra de la estrecha relación estratégica entre ambos países. Señaló además que la operación demuestra la capacidad australiana para exportar sistemas de defensa avanzados mientras fortalece la seguridad colectiva de sus aliados.
Las autoridades canadienses estiman que el proyecto aportará cerca de 290 millones de dólares anuales al Producto Interno Bruto del país entre 2026 y 2033 y sostendrá alrededor de 2.270 empleos cada año. Asimismo, empresas canadienses participarán en el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura tecnológica, fortaleciendo la industria nacional de defensa.
El programa A-OTHR forma parte de los esfuerzos de modernización del NORAD y representa la primera ocasión en que Canadá lidera el desarrollo de una capacidad estratégica de gran escala dentro del mando binacional compartido con Estados Unidos.
La alianza entre Ottawa y Canberra también refuerza la cooperación en materia de seguridad entre ambas naciones en las regiones del Indo-Pacífico y el Ártico, dos espacios considerados cada vez más relevantes para la estabilidad internacional y la competencia geoestratégica del siglo XXI.