Fuente: Defence Investment Agency

Ottawa, 19 de junio de 2026. En medio de un escenario internacional marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas, la modernización de las capacidades militares y el fortalecimiento de las alianzas occidentales, Canadá redobló sus esfuerzos para consolidar su presencia en el sector global de defensa durante una gira oficial por Alemania y Francia.
El secretario de Estado para Adquisiciones de Defensa, Stephen Fuhr, participó la semana pasada en dos de los principales eventos internacionales de la industria militar y aeroespacial celebrados en Berlín y París, donde promovió las capacidades tecnológicas canadienses y reforzó la cooperación con aliados europeos.
La visita se produjo en un momento en que numerosos países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte incrementan sus inversiones en defensa para responder a desafíos de seguridad cada vez más complejos, desde conflictos regionales hasta amenazas híbridas y cibernéticas.
Canadá busca una mayor integración con la industria europea
Durante su participación en el salón aeronáutico ILA Berlin Air Show, Fuhr sostuvo reuniones con representantes gubernamentales y empresariales para explorar nuevas oportunidades de cooperación en innovación militar, defensa aérea y desarrollo industrial.
Canadá y Alemania mantienen una estrecha colaboración dentro de la OTAN, considerada por ambos gobiernos como el principal pilar de su estrategia de defensa colectiva. Las conversaciones también abordaron posibles inversiones conjuntas y mecanismos para ampliar el comercio y la cooperación tecnológica entre empresas de ambos países.
Diálogo estratégico con la Unión Europea
La segunda etapa de la gira tuvo lugar en la feria internacional Eurosatory 2026, celebrada en París, considerada una de las exposiciones más importantes del mundo en materia de defensa terrestre y seguridad.
En el marco del evento, el funcionario canadiense copresidió un diálogo entre la industria de defensa de Canadá y la Unión Europea, destinado a fortalecer la integración de cadenas de suministro y ampliar la cooperación industrial entre ambas partes.
Fuhr también participó en reuniones de alto nivel con autoridades francesas, incluida la Direction générale de l’armement, donde destacó la importancia de mantener una asociación estratégica sólida entre Canadá y Europa frente a la evolución del contexto geopolítico internacional.
Nueva agencia para acelerar adquisiciones militares
Uno de los principales mensajes de la delegación canadiense fue la presentación internacional de la nueva Defence Investment Agency (DIA), creada para modernizar y agilizar los procesos de adquisición militar del país.
La agencia tiene como objetivo acelerar la compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas canadienses y la Guardia Costera Canadiense, involucrando a la industria desde etapas tempranas y alineando las estrategias de adquisición con las de países aliados.
Según el gobierno canadiense, esta nueva estructura permitirá responder con mayor rapidez a las necesidades de defensa, impulsar la innovación tecnológica nacional y facilitar la participación de empresas canadienses en proyectos internacionales.
Canadá busca consolidarse como proveedor confiable de la OTAN
Durante la inauguración del pabellón canadiense en Eurosatory, Fuhr reiteró el compromiso de Ottawa de posicionar a Canadá como un proveedor confiable de tecnologías y capacidades militares para los países aliados.
El funcionario subrayó que la participación en este tipo de eventos resulta esencial para identificar nuevas tecnologías, fortalecer alianzas industriales y mejorar la competitividad internacional de las empresas canadienses del sector.
“Canadá sigue comprometido con el fortalecimiento de su base industrial de defensa y con la renovación de su relación con la industria nacional. La participación en estos eventos es fundamental para promover a las empresas canadienses, asociarse con otros países y conocer nuevas capacidades relevantes para las Fuerzas Armadas canadienses”, afirmó Fuhr.
La gira refleja la creciente prioridad que Ottawa concede a la cooperación transatlántica en materia de seguridad y defensa, en un momento en que Europa y Norteamérica buscan reforzar sus capacidades militares, diversificar sus cadenas de suministro estratégicas y reducir vulnerabilidades frente a un entorno internacional cada vez más incierto.