Fuente: CBC News/ Radio Canada International

París (18 de junio de 2026).- Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), conocido en Canadá como CUSMA, “expire inmediatamente” han generado incertidumbre sobre el futuro del principal acuerdo comercial de América del Norte, que regula intercambios económicos por alrededor de 2,7 billones de dólares anuales.
Durante una conversación con periodistas en el aeropuerto de Orly, en las afueras de París, tras participar en la cumbre del G7, Trump reiteró sus críticas al acuerdo comercial y afirmó que preferiría que Estados Unidos no estuviera vinculado a él. Sin embargo, expertos y disposiciones del propio tratado indican que una eventual salida estadounidense estaría lejos de ser inmediata.
Un acuerdo vigente hasta 2036
El T-MEC entró en vigor en julio de 2020 y tiene una duración de 16 años, por lo que su vencimiento está previsto para 2036. Además, el texto establece que cualquiera de los tres países puede retirarse del acuerdo, pero únicamente mediante una notificación escrita con seis meses de antelación.
Las declaraciones de Trump llegan en un momento clave, ya que Canadá, México y Estados Unidos deben definir antes del 1 de julio si respaldan una extensión del tratado más allá de 2036 o si optan por iniciar un proceso de revisión más profundo de sus términos.
Tanto Canada como Mexico han manifestado públicamente su interés en mantener y renovar el acuerdo. Washington, en cambio, no ha fijado una posición oficial, aunque las señales apuntan a una renegociación intensa en los próximos meses.
Beneficios económicos para Estados Unidos
Las afirmaciones de Trump contrastan con evaluaciones realizadas por diversos sectores empresariales estadounidenses que destacan los beneficios económicos del tratado.
La organización empresarial Business Roundtable, que agrupa a más de 200 directores ejecutivos de grandes compañías estadounidenses, sostiene que el comercio bilateral dentro de América del Norte ha aumentado un 50% desde la entrada en vigor del acuerdo y que aproximadamente 13 millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con Canadá y México.
Según la organización, ambos países representan los principales mercados de exportación para numerosos productos agrícolas estadounidenses y compran más bienes manufacturados de Estados Unidos que la suma de sus siguientes doce socios comerciales.
Un cambio de discurso
Las críticas actuales del mandatario contrastan con el entusiasmo que mostró cuando firmó el acuerdo durante su primer mandato en enero de 2020.
En aquella ocasión, Trump calificó el tratado como “el acuerdo comercial más grande, justo, equilibrado y moderno jamás alcanzado”, y lo presentó como una victoria histórica para agricultores, trabajadores industriales y productores de energía estadounidenses.
Ahora, sin embargo, el presidente sostiene que Estados Unidos podría obtener mejores resultados sin un tratado regional, aunque también ha dejado abierta la puerta a una eventual renovación o renegociación.
Canadá y México avanzan en conversaciones
Mientras persiste la incertidumbre política, los contactos diplomáticos continúan. Estados Unidos y México ya han iniciado negociaciones formales para revisar el acuerdo, mientras que el ministro canadiense de Comercio Canadá-Estados Unidos, Dominic LeBlanc, mantiene conversaciones con funcionarios estadounidenses para abordar los principales puntos de fricción.
Diversas asociaciones empresariales estadounidenses vinculadas a sectores como la manufactura, la agricultura y la energía también han expresado su respaldo a la continuidad del tratado, argumentando que la integración económica de América del Norte ha fortalecido la competitividad regional frente a otras potencias globales.
Por ahora, aunque la retórica de Trump ha elevado la tensión en torno al futuro del T-MEC, los mecanismos legales del acuerdo y el interés económico de los tres socios sugieren que cualquier modificación o eventual salida requerirá un proceso de negociación prolongado y complejo.