Canadá reduce las muertes por toxicidad de drogas y refuerza inversiones en prevención y tratamiento

Fuente: Health Canada

Ottawa (15 de junio de 2026).- El Gobierno de Canadá informó este lunes que las muertes por toxicidad de drogas disminuyeron un 23 % en 2025 en comparación con el año anterior, una señal alentadora en medio de una crisis de salud pública que sigue cobrando miles de vidas en todo el país.

La actualización fue presentada por la ministra federal de Salud, Marjorie Michel, junto a la directora de Salud Pública de Canadá, Joss Reimer, la ministra de Servicios Indígenas, Mandy Gull-Masty, y el denominado “zar del fentanilo” de Canadá, Kevin Brosseau.

Pese a la reducción registrada, las autoridades advirtieron que el número de fallecimientos sigue siendo considerablemente superior al observado hace una década y que la gravedad de la crisis varía significativamente entre regiones.

“Los resultados positivos son una muestra de que el cambio es posible, pero la lucha contra la crisis de las drogas tóxicas está lejos de terminar”, afirmó Michel, quien destacó que el gobierno ha intensificado sus esfuerzos para combatir el tráfico de sustancias ilegales y ampliar el acceso a servicios de tratamiento y recuperación.

Las autoridades atribuyen parte de la reducción de las muertes a medidas como la distribución de naloxona —utilizada para revertir sobredosis de opioides— y a cambios en la composición del suministro ilegal de drogas.

Como parte de su estrategia, Ottawa ha reforzado los mecanismos de vigilancia para detectar nuevas sustancias peligrosas que circulan en el país. Entre las iniciativas destacadas figuran un panel nacional de monitoreo de drogas en aguas residuales, el Servicio de Análisis de Drogas de Health Canada y el Centro Canadiense de Análisis de Drogas, herramientas destinadas a proporcionar información rápida a los servicios de salud pública y a las fuerzas del orden.

El gobierno también señaló que, a través de su Plan Fronterizo, ha fortalecido la capacidad de las agencias de seguridad para identificar sustancias ilícitas y desmantelar redes de tráfico vinculadas al crimen organizado.

En el ámbito de la atención sanitaria, Ottawa informó que durante el último año destinó 145 millones de dólares a 180 organizaciones mediante el Fondo de Tratamiento de Emergencia y el Programa sobre Uso de Sustancias y Adicciones. Los recursos financian servicios de salud, programas de reducción de daños, iniciativas de recuperación y proyectos culturalmente adaptados para comunidades indígenas.

La ministra Gull-Masty subrayó que los pueblos indígenas continúan siendo afectados de manera desproporcionada por la crisis de drogas tóxicas. Por ello, el gobierno mantiene inversiones específicas destinadas a fortalecer programas de prevención, tratamiento y recuperación liderados por las propias comunidades de las Primeras Naciones, inuit y métis.

La prevención entre los jóvenes constituye otro de los pilares de la estrategia federal. En agosto y noviembre de 2025, Ottawa anunció inversiones por casi 9 millones de dólares para financiar proyectos comunitarios de prevención del consumo de sustancias en varias provincias. Además, el pasado 12 de junio se lanzó una nueva campaña nacional de educación pública dirigida a jóvenes adultos, que se difundirá durante seis semanas en plataformas digitales y redes sociales.

Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Gary Anandasangaree, sostuvo que el crimen organizado sigue alimentando el suministro ilegal de drogas y que el gobierno continuará colaborando con socios nacionales e internacionales para frenar el ingreso de precursores químicos y combatir las estructuras financieras que sostienen este mercado ilícito.

Las autoridades federales coincidieron en que, aunque los datos más recientes muestran avances, la crisis continúa representando uno de los mayores desafíos de salud pública del país. El objetivo, señalaron, no solo es reducir los daños inmediatos, sino también crear condiciones que permitan a las personas recuperarse y construir un futuro más saludable.