Alcaldesa de Montreal promete esclarecer denuncias de racismo en unidad policial bajo investigación

Fuente: CBC News/RCI (Canadá)

Montreal (13 de junio de 2026).-La alcaldesa de Montreal, Soraya Martínez Ferrada, hizo un llamado a la calma y aseguró que la ciudadanía conocerá toda la verdad sobre las graves acusaciones de conducta racista que involucran a una unidad del Servicio de Policía de Montreal destacada en el distrito de Montréal-Nord.

Durante una conferencia de prensa celebrada el sábado, la alcaldesa calificó como inaceptable cualquier forma de discriminación, perfilamiento racial o violencia, y afirmó que este tipo de comportamientos no tienen cabida ni en Montreal ni en las instituciones públicas.

Las declaraciones se producen después de que el Servicio de Policía de Montreal confirmara que 16 agentes de la Estación 39 están siendo investigados por presuntos actos racistas y de odio cometidos contra personas negras y de origen árabe durante intervenciones policiales.

Dirigiéndose a los residentes de Montréal-Nord y a quienes aseguran haber sido vigilados, señalados o víctimas de perfilamiento racial, Martínez Ferrada reconoció el impacto de las denuncias en la comunidad.

“La relación de confianza entre la población y quienes tienen la responsabilidad de protegerla se ha visto debilitada”, señaló la alcaldesa, quien aseguró haber escuchado durante años las preocupaciones y quejas de ciudadanos que no se sintieron atendidos por las autoridades.

La máxima autoridad municipal insistió en que los habitantes de Montreal merecen conocer lo ocurrido y garantizó que formulará todas las preguntas necesarias para esclarecer los hechos. Asimismo, expresó su confianza en el proceso de investigación actualmente en curso.

Martínez Ferrada también reconoció la existencia del racismo sistémico, un tema que ha generado amplio debate en Quebec y en otras provincias canadienses.

“La única manera de superar esta situación es reconocer abiertamente que existe para poder implementar medidas que permitan corregirla”, afirmó. Añadió que las crisis sociales pueden convertirse en oportunidades para replantear estructuras institucionales y promover cambios profundos en los sistemas existentes.

Las denuncias también provocaron reacciones dentro de las propias fuerzas policiales. En un comunicado, la Fraternité des policiers et policières de Montréal, el mayor sindicato municipal de policías de Quebec, manifestó su rechazo a cualquier forma de racismo y subrayó que tales conductas contradicen los valores de la organización y de los agentes de la ciudad.

El presidente del sindicato, Yves Francoeur, calificó las acusaciones como “totalmente inaceptables” y expresó su consternación ante la gravedad de los señalamientos.

El caso ha reavivado el debate nacional sobre el perfilamiento racial y la rendición de cuentas de los cuerpos policiales en Canadá, mientras las autoridades continúan investigando los hechos denunciados y las comunidades afectadas exigen respuestas y medidas concretas para restaurar la confianza pública.