Fuente: CBC News/RCI/CityNews Montreal (Canadá)

Montreal (9 de junio de 2026).- El líder del Parti Québécois (PQ), Paul St-Pierre Plamondon, afirmó que un eventual gobierno de su partido retiraría a Quebec del proyecto federal de tren de alta velocidad que busca conectar Toronto con Quebec City, argumentando que la iniciativa no responde a las necesidades prioritarias de los habitantes de la provincia.
A través de una publicación en redes sociales y posteriormente en un comunicado oficial, Plamondon sostuvo que el principal desafío del transporte en Quebec no es facilitar los desplazamientos hacia Toronto, sino mejorar la movilidad dentro de las ciudades y regiones de la propia provincia. Según el dirigente soberanista, los recursos destinados al megaproyecto ferroviario deberían invertirse en infraestructura local, incluyendo carreteras, hospitales, escuelas y sistemas de transporte público urbano.
El proyecto, impulsado por la corporación estatal Alto, contempla la construcción de una línea ferroviaria eléctrica de aproximadamente 1.000 kilómetros entre Toronto y Quebec City. La inversión estimada oscila entre 60.000 y 90.000 millones de dólares, aunque el PQ advirtió que los costos podrían aumentar considerablemente. Plamondon citó una estimación del Bloc Québécois que sitúa el costo total del proyecto en hasta 200.000 millones de dólares.
De concretarse esa cifra, el líder del PQ calcula que la participación financiera de Quebec podría alcanzar los 40.000 millones de dólares, una suma que considera injustificable frente a otras necesidades de infraestructura en la provincia.
La primera fase de construcción, que uniría Montreal con Ottawa, está prevista para comenzar en 2029. Una vez completado, el sistema permitiría realizar el trayecto entre Montreal y Toronto en aproximadamente tres horas, reduciendo a la mitad el tiempo de viaje por carretera y duplicando la velocidad de los actuales servicios ferroviarios interurbanos.
El PQ también cuestionó el proceso de consulta llevado a cabo por el gobierno federal y por Alto, calificándolo de poco transparente. El partido señaló que residentes y agricultores de diversas regiones expresan preocupación por posibles expropiaciones de terrenos necesarias para la construcción de la vía.
Estas inquietudes han ganado fuerza en las últimas semanas. Agricultores de las regiones de Outaouais y Laurentides anunciaron manifestaciones frente al Parlamento federal para expresar su rechazo al proyecto. Por su parte, Alto ha asegurado que priorizará acuerdos negociados con los propietarios afectados y que ofrecerá compensaciones basadas en el valor de mercado de las tierras, además de garantizar el acceso vial a las explotaciones agrícolas.
La posición del Parti Québécois adquiere especial relevancia en el contexto político actual. Las encuestas sitúan al partido al frente de las preferencias de cara a las elecciones provinciales de Quebec programadas para el 5 de octubre de 2026. Una eventual victoria soberanista podría alterar significativamente el futuro de uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos promovidos por Ottawa en las últimas décadas.
El debate sobre el tren de alta velocidad se perfila así como un nuevo punto de fricción entre Quebec y el gobierno federal, enfrentando las aspiraciones de modernización del transporte interprovincial con las demandas de inversión en infraestructura local y regional.