Sindicato federal cuestiona la estrategia de inteligencia artificial del gobierno de Canadá

Fuente:  Professional Institute of the Public Service of Canada (PIPSC)

Ottawa (4 de junio de 2026).- La nueva estrategia nacional de inteligencia artificial “AI for All”, presentada esta semana por el Gobierno de Canadá, enfrenta críticas por parte del principal sindicato que representa a profesionales del sector público federal, que advierte sobre la ausencia de garantías concretas para los trabajadores ante la creciente incorporación de sistemas de IA en la administración pública.

El Professional Institute of the Public Service of Canada (PIPSC), que representa a más de 80.000 profesionales del sector público en todo el país, afirmó que el plan gubernamental carece de medidas vinculantes para proteger el empleo, garantizar la capacitación de los trabajadores y asegurar una supervisión adecuada del uso de la inteligencia artificial.

El presidente del sindicato, Sean O’Reilly, señaló que el éxito de la inteligencia artificial depende de la confianza tanto de los trabajadores como de la ciudadanía.

“Eso requiere reglas claras, supervisión significativa y protecciones exigibles para las personas que utilizarán estos sistemas y convivirán con sus consecuencias”, afirmó.

La organización expresó preocupación por la posibilidad de que la inteligencia artificial sea utilizada para justificar recortes de personal, aumentar las cargas de trabajo, reducir la autonomía profesional, incrementar la vigilancia laboral y externalizar funciones que actualmente realizan expertos del sector público.

Según PIPSC, los riesgos no afectan únicamente a los empleados gubernamentales, sino también a la calidad y confiabilidad de los servicios públicos que reciben los ciudadanos. El sindicato sostiene que una dependencia excesiva de sistemas automatizados sin una gobernanza adecuada podría debilitar la rendición de cuentas y comprometer la toma de decisiones en áreas sensibles de la administración pública.

La organización criticó además que la estrategia federal no especifique cuántos empleos podrían verse afectados por la automatización ni si existirán mecanismos para proteger los puestos de trabajo existentes. Tampoco contempla, según el sindicato, compromisos claros sobre programas de reconversión laboral, apoyo durante las transiciones tecnológicas o consultas obligatorias con las organizaciones sindicales antes de implementar herramientas de IA en los lugares de trabajo.

“Los trabajadores y sus sindicatos deben estar presentes desde el inicio, antes de que estos sistemas sean comprados, diseñados, implementados o ampliados”, sostuvo O’Reilly. “La inteligencia artificial no puede imponerse de arriba hacia abajo y luego presentarse como innovación”.

PIPSC pidió al gobierno federal adoptar medidas que incluyan transparencia total sobre el despliegue de sistemas de IA, supervisión independiente, regulaciones más estrictas, consultas sindicales significativas, protección efectiva de los trabajadores y respeto a los derechos de negociación colectiva.

Las críticas surgen un día después de que el gobierno del primer ministro Mark Carney anunciara su estrategia nacional de inteligencia artificial, un plan que busca generar 250.000 empleos relacionados con la IA, aumentar la adopción de estas tecnologías en la economía canadiense y reforzar la soberanía tecnológica del país.

Mientras Ottawa presenta la inteligencia artificial como una herramienta para impulsar el crecimiento económico y la productividad, los representantes de los trabajadores insisten en que la transformación digital deberá ir acompañada de salvaguardias laborales claras para evitar que los beneficios de la innovación se obtengan a costa de quienes prestan los servicios públicos en Canadá.