Ministerio de Finanzas de Canadá prolongará protección al acero y aluminio

Fuente: Department of Finance Canada

Ottawa (3 de junio de 2026).- El gobierno de Canadá anunció la extensión por un año de sus principales medidas arancelarias para el acero y el aluminio, en una decisión que busca proteger a los trabajadores y empresas nacionales frente a las distorsiones del comercio internacional y la sobrecapacidad global en estos sectores estratégicos.

El ministro de Finanzas y Recaudación Nacional, François-Philippe Champagne, informó que, sujeto a la aprobación del Gobierno federal, se mantendrá hasta mediados de 2027 el régimen de cuotas arancelarias para las importaciones de acero procedentes de países no incluidos en el Tratado entre Canadá, Estados Unidos y México (CUSMA/T-MEC), así como las exenciones arancelarias vigentes para determinados productos de acero y aluminio importados desde Estados Unidos.

Las cuotas seguirán limitando las importaciones libres de aranceles para países sin acuerdo de libre comercio con Canadá al equivalente del 20 % de los volúmenes registrados en 2024, mientras que para los socios con acuerdos comerciales vigentes el límite permanecerá en el 75 %. Las importaciones que excedan esos niveles continuarán sujetas a un arancel del 50 %.

Según Ottawa, la medida pretende evitar la desviación de comercio hacia el mercado canadiense y responder a políticas consideradas no competitivas que han generado exceso de producción mundial, especialmente en el sector siderúrgico. El gobierno sostiene que la prórroga aportará mayor previsibilidad a productores e importadores en un contexto de incertidumbre económica global.

La administración canadiense también anunció consultas con la industria para evaluar un nuevo sistema de asignación de cuotas para determinadas categorías de productos de acero, así como la revisión de los mecanismos de alivio arancelario destinados a empresas que dependen de insumos estadounidenses.

El anuncio se enmarca en una estrategia más amplia para reforzar la resiliencia económica del país y diversificar mercados internacionales. Además de las medidas comerciales, el gobierno mantiene programas de apoyo financiero para la industria, entre ellos un fondo estratégico de respuesta de 5.000 millones de dólares canadienses y líneas de financiamiento destinadas a fabricantes y exportadores del sector metalúrgico.

Las autoridades canadienses afirmaron que la extensión de estas medidas permitirá preservar empleos, fortalecer las cadenas de suministro y mejorar la competitividad de una industria considerada clave para la economía nacional y para sectores como la automoción, la industria aeroespacial y la infraestructura pública.