
Nueva York (10 de abril de 2026).– La exvicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, ha vuelto al centro del escenario político internacional tras sugerir que evalúa una posible candidatura presidencial para 2028, en un momento clave para la redefinición del liderazgo demócrata tras la derrota electoral de 2024.
Durante un acto en Nueva York organizado por la National Action Network, Harris reconoció públicamente que contempla regresar a la contienda por la Casa Blanca. “Lo estoy pensando… podría hacerlo”, afirmó al ser consultada por el activista Al Sharpton, dejando abierta la puerta a una nueva campaña.
Sus declaraciones se producen después de su fallido intento de alcanzar la presidencia frente a Donald Trump en 2024, y tras un periodo de menor exposición mediática desde la salida del poder del Gobierno encabezado por Joe Biden.
El posible regreso de Harris se interpreta como una señal de reconfiguración dentro del Partido Demócrata, que busca nuevas figuras capaces de disputar el poder en un contexto político altamente polarizado y con creciente atención internacional sobre el rumbo de Estados Unidos.
En su intervención, la exvicepresidenta también hizo balance de su paso por la Administración Biden y abordó los desafíos actuales del país, desde la cohesión social hasta el papel de Washington en el escenario global.
Analistas consideran que una eventual candidatura de Harris podría influir no solo en la política interna estadounidense, sino también en la agenda internacional, dado el impacto de la Casa Blanca en temas como seguridad, economía y relaciones exteriores.