EE.UU. eleva la presión sobre Irán antes de negociaciones clave en Pakistán

Washington/Islamabad (10 de abril de 2026).– La tensión en Oriente Medio vuelve a escalar tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que su país está preparado para lanzar una ofensiva militar “contundente” contra Irán si fracasan las negociaciones que comenzarán en Pakistán o si se rompe el reciente alto el fuego.

En una entrevista con el diario The New York Post, Trump afirmó que el Pentágono ya se encuentra reforzando su capacidad militar en la región, incluyendo el despliegue de armamento avanzado y la posibilidad de intervenir en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.

“Si no alcanzamos un acuerdo, utilizaremos nuestra fuerza con gran eficacia”, advirtió el mandatario, dejando entrever que Washington contempla incluso medidas para garantizar el control del tránsito marítimo en la zona.

Las declaraciones se producen en vísperas de un nuevo intento diplomático que tendrá lugar en Islamabad, donde una delegación estadounidense encabezada por el vicepresidente JD Vance buscará un acuerdo con representantes iraníes. En la mesa también participarán el enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, y Jared Kushner, mientras que Irán estará representado por su canciller, Abbás Araqchí, y el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf.

Trump expresó además profundas dudas sobre la fiabilidad de Teherán, al que acusó de enviar mensajes contradictorios respecto a su programa nuclear. Según el mandatario, mientras las autoridades iraníes aseguran en privado estar dispuestas a abandonar el desarrollo de armas nucleares, en público defienden el derecho a enriquecer uranio.

El frágil alto el fuego, anunciado días atrás, ha permitido una limitada reanudación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, persisten las tensiones por las exigencias iraníes de ampliar el acuerdo a otros actores regionales como Líbano, así como por denuncias estadounidenses sobre presuntos cobros de la Guardia Revolucionaria a embarcaciones que cruzan la zona.

La comunidad internacional observa con cautela este nuevo intento de diálogo, consciente de que un fracaso podría tener consecuencias globales, especialmente en los mercados energéticos y la estabilidad regional.