La ONU impulsa protocolo internacional contra la trata de personas durante el Mundial en México

Ciudad de México (9 de abril de 2026).– La Organización de las Naciones Unidas lanzó un protocolo de acción para prevenir y detectar casos de trata de personas durante el próximo Mundial de fútbol en México, en respuesta a la preocupación global por el aumento de este delito en grandes eventos deportivos.

La iniciativa, liderada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), busca activar mecanismos de denuncia y capacitación dirigidos tanto a ciudadanos como a sectores clave, ante la advertencia de que la gran mayoría de los casos de trata —hasta un 99 %— no son detectados por las autoridades.

El plan contempla la implementación de una línea telefónica segura para denuncias anónimas, así como la formación de trabajadores en contacto directo con viajeros, como personal de aerolíneas, recepcionistas de hoteles, conductores y profesionales de la salud, quienes podrían identificar señales de alerta.

Como parte de la estrategia, empresas como Uber se han sumado al esfuerzo, capacitando a cientos de miles de conductores en México para reconocer posibles situaciones de explotación y actuar conforme a los protocolos establecidos.

Expertos de la ONU advirtieron que los grandes eventos deportivos suelen generar condiciones propicias para que redes criminales intensifiquen sus actividades, especialmente en contextos de alta movilidad internacional y concentración de visitantes.

El programa también pone el foco en la protección de las principales víctimas de este delito, especialmente mujeres y niñas, que representan la mayoría de los casos de trata en el país, en particular en contextos de explotación sexual.

Las autoridades y organizaciones participantes han identificado como zonas de mayor riesgo las ciudades sede del torneo —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— debido al incremento previsto en el flujo de turistas y actividades vinculadas al evento.

Con este protocolo, la ONU busca reforzar la cooperación entre gobiernos, sector privado y sociedad civil para reducir el impacto de la trata de personas y promover un entorno más seguro durante uno de los eventos deportivos más importantes a nivel mundial.