EE.UU: Niños migrantes enfrentan condiciones deficientes en centros de detención

San Antonio (8 de abril de 2026).– Más de 6.200 menores migrantes han sido detenidos en centros de reclusión en Estados Unidos durante el último año, según denunciaron legisladores demócratas tras una visita a instalaciones en el estado de Texas.

Los congresistas Joaquín Castro y Greg Casar informaron que cientos de estos menores han pasado por el centro de detención familiar de Dilley, al sur de San Antonio, donde actualmente permanecen cerca de 400 personas, incluidas decenas de familias. Algunas, afirmaron, llevan más de un año privadas de libertad.

De acuerdo con los datos presentados junto a la organización FWD.us, la mayoría de los detenidos en este centro son niños y mujeres, con al menos 77 menores y 244 adultas en las instalaciones.

Tras recorrer el recinto, los legisladores recogieron testimonios de familias que denunciaron falta de atención médica adecuada, condiciones deficientes y episodios de trato discriminatorio por parte del personal de seguridad.

Casar cuestionó la narrativa oficial de las autoridades migratorias al señalar que ninguna de las personas entrevistadas tenía antecedentes penales, pese a que el Gobierno asegura centrarse en detener a individuos peligrosos.

Por su parte, Castro relató casos de deterioro en la salud de los detenidos, incluyendo el de una niña de cinco años con problemas dentales persistentes que, según indicó, no ha recibido tratamiento especializado y solo ha sido medicada con analgésicos durante meses.

Ambos congresistas pidieron el cierre del centro de Dilley, al considerar que ningún menor debería permanecer en instalaciones de detención que calificaron de “traumáticas”.

El informe se da en un contexto de endurecimiento de la política migratoria bajo la Administración de Donald Trump, que ha intensificado las detenciones dentro del territorio estadounidense. Según datos de organizaciones independientes, los arrestos de migrantes se han multiplicado en comparación con el periodo anterior.

En enero de este año, el número de migrantes detenidos en Estados Unidos superó los 73.000, la cifra más alta registrada desde la creación del Department of Homeland Security en 2001, reflejando el alcance de las actuales medidas de control migratorio.