
Washington / Londres (5 de abril de 2026).– El interés del presidente estadounidense Donald Trump por expandir el territorio de su país hacia el norte, incluyendo zonas de Canadá, habría sido moderado por su respeto hacia el rey Carlos III, según revela un nuevo libro del periodista británico Robert Hardman.
La obra, centrada en la figura de Isabel II y su legado, incluye conversaciones entre el autor y Trump en las que el mandatario planteó ideas expansionistas, como la posible adquisición de Groenlandia y territorios cercanos a la frontera canadiense.
De acuerdo con el relato, durante un encuentro en Florida, Hardman advirtió que cualquier intento de anexar Canadá afectaría gravemente alianzas históricas como la OTAN y generaría tensiones con la monarquía británica. Fue entonces cuando Trump preguntó si Canadá seguía reconociendo al rey como jefe de Estado.
Al confirmarse que Carlos III mantiene ese rol constitucional, el presidente estadounidense habría moderado su postura. Según el autor, este reconocimiento fue clave para que Trump desistiera de avanzar en esa dirección.
El libro también describe comentarios del mandatario sobre la frontera entre ambos países, que consideró arbitraria, y su percepción crítica de la política canadiense. No obstante, Trump habría admitido que una eventual integración territorial sería inviable en el tiempo restante de su mandato.
Las revelaciones surgen en un contexto en el que la relación entre Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido ha estado marcada por tensiones puntuales, aunque también por una cooperación histórica en ámbitos políticos y militares.
El texto subraya además la admiración de Trump por la monarquía británica, particularmente por la fallecida Isabel II, así como su valoración positiva de su heredero, lo que habría influido en su enfoque hacia Canadá.
En los últimos meses, las declaraciones del presidente sobre Canadá han disminuido en intensidad, pasando de sugerencias sobre presiones económicas a comentarios más simbólicos, como referirse al primer ministro Mark Carney con el título de “gobernador”.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Gobierno canadiense han emitido comentarios oficiales sobre el contenido del libro, que ofrece una mirada poco convencional sobre los equilibrios políticos, históricos y simbólicos que influyen en las relaciones internacionales.
Fuente: CBC News